11 de diciembre 2007 - 00:00

Al-Qaeda se adjudicó los dos atentados que dejaron 67 muertos en Argelia

Al-Qaeda se adjudicó los dos atentados que dejaron 67 muertos en Argelia
Supuestos militantes de Al Qaeda detonaron el martes dos coches bombas en la capital de Argelia, matando a un máximo de hasta 67 personas, en uno de los atentados más sangrientos en el país desde una guerra civil no declarada en 1967.

El brazo de Al Qaeda en el norte de Africa dijo en un comunicado publicado en una página en internet que dos de sus miembros perpetraron los ataques en la nación exportadora de gas y petróleo.

La red publicó imágenes que según dijo pertenecen a los dos atacantes suicidas mientras sostenían rifles de asalto. No hubo ninguna verificación inmediata del comunicado.

Una cifra oficial dijo que el número de muertos llegaba a 26 y que había 177 heridos, mientras que una fuente del ministerio de Salud indicó que 67 personas perdieron la vida.

El primer ministro Abdelaziz Belkhadem sostuvo que el Gobierno no tenía razón alguna para ocultar el número de víctimas y que era inmoral que los medios internacionales especularan sobre la cifra.

Naciones Unidas sostuvo que teme que al menos cinco de sus empleados murieron cuando una de las explosiones destruyó las oficinas de su Programa de Desarrollo y dañó la sede del Alto Comisionado para Refugiados de la ONU.

"No tengo dudas de que la ONU era un objetivo", dijo a la cadena BBC el Alto Comisionado para Refugiados de Naciones Unidas, Antonio Guterres. El organismo internacional tiene un bajo perfil en Algeria.

El ministro del Interior de Argelia, Noureddine Yazid Zerhouni, acusó al Grupo Salafista para la Predicación y el Combate de estar detrás de los ataques, en referencia al antiguo nombre del brazo de Al Qaeda en el norte de África.

La agrupación se adjudicó la responsabilidad por un ataque con bomba similar ocurrido en abril y por otras explosiones registradas este año en la capital, las que han preocupado a los inversionistas extranjeros en el estado miembro de la OPEP.

La Casa Blanca, preocupada por la militancia islámica en el norte de Africa, describió a los atacantes como "enemigos de la humanidad".

Una de las explosiones del martes ocurrió cerca del edificio de la Corte Constitucional en el distrito de Ben Aknoun y la otra se produjo cerca de las oficinas de Naciones Unidas y de una estación policial en la zona de Hydra. Numerosas compañías de naciones de Occidente poseen oficinas en aquella zona.

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