29 de septiembre 2006 - 00:00

Alckmin: economista eficiente

Geraldo Alckmin Filho
Geraldo Alckmin Filho
San Pablo (enviado especial) - Geraldo José Rodrigues Alckmin Filho tiene 53 años, es un católico practicante y llegó a su candidatura presidencial por el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) tras cinco años de gestión como gobernador de San Pablo, el estado más rico y poblado de Brasil.

Aunque es respetado aquí (se retiró con una aprobación de casi 70%), su figura era poco conocida a nivel nacional, desventaja que pretendió remontar a través de una masiva propaganda en la que prometió un «shock de gestión» y un «baño de ética» para Brasil. Pese a lo que dicen las encuestas, hasta el último minuto de la campaña se mostró convencido de poder forzar a Lula da Silva a competir en un ballottage.

Casado y con tres hijos, se recuerda aún que en sus tiempos de gobernador tomaba clases de Teología con un miembro del Opus Dei. Un rasgo destacado de su trayectoria fue su firme oposición a la dictadura que gobernó Brasil entre 1964 y 1985.

Es un hombre marcadamente pro negocios, y más que un socialdemócrata es ampliamente considerado un conservador. Su plataforma promete acelerar el crecimiento de la economía mediante una baja de impuestos y de las tasas de interés. Además, enfatiza la necesidad de achicar el Estado federal y tornar al país más atractivo para los inversores externos.

Alckmin nació en Pindamonhangaba, interior de San Pablo, en noviembre de 1952. Estudió Medicina y se especializó en Anestesiología, algo que motivó no pocos chistes debido a su falta de carisma y a la supuesta capacidad de dormir a sus audiencias.

Debido a esta característica se lo ha apodado «helado de chuchú», una hortaliza rica en vitaminas pero que no tiene gusto a nada. Es lo que se dice un político profesional, que hizo toda la escalera posible en cargos ejecutivos y legislativos, carrera que espera coronar con el acceso a la Presidencia.

Con sólo 19 años fue concejal de su ciudad natal en 1972, alcalde, diputado estadual, diputado federal e vicegobernador de Mário Covas en 1994. Cuando éste pidió licencia por sufrir un cáncer, Alckmin llegó a la gobernación paulista, cargo para el que fue reelegido en 2002. Aunque ya había dejado la gobernación para dedicarse a su campaña presidencial, su imagen de buen administrador fue perjudicada por el levantamiento de mayo último de la mafia carcelaria Primer Comando de la Capital (PCC), que terminó con 493 muertos y que desnudó la impotencia de la policía, que en Brasil es competencia de los estados.

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