23 de noviembre 2010 - 22:34

Alerta máxima entre las dos Coreas: Pyongyang amenaza a Seúl con ataques "sin piedad"

Un nuevo episodio bélico entre las dos Coreas se apoderó de las principales portadas del mundo y encendió la alerta internacional ante una eventual escalada de violencia entre ambos países enfrentados históricamente.

Corea del Norte amenazó hoy a Corea del Sur con ataques militares "sin piedad" en caso de que las fuerzas surcoreanas traspasen "un milímetro" de las aguas territoriales norcoreanas, informó la agencia oficial norcoreana KCNA.

La reacción del Comando Militar del país comunista se produce tras el intercambio de fuego de artillería sobre una isla de Corea del Sur cercana a la frontera, que causó la muerte de al menos dos soldados surcoreanos y heridas a otros 13 soldados y cuatro civiles.

El Comando Militar norcoreano indicó a través de la agencia KCNA que el ataque es una "medida militar firme" contra las maniobras que Seúl estaba realizando en aguas del Mar Amarillo (Mar Occidental) no muy lejos de la zona y en la participaban unos 70.000 efectivos.

Además, Pyongyang amenazó a Seúl con ataques militares "sin piedad" en caso de que continúen las maniobras y añadieron que no dudaran en golpear de nuevo si las fuerzas surcoreanas traspasan "aunque sólo sea 0,0001 milímetros" las aguas territoriales norcoreanas.

La reacción del Comando Militar del país comunista se produce tras el intercambio de fuego de artillería sobre la isla surcoreana de Yeongpyeong, en el Mar Amarillo, que había recibido el impacto de un centenar de proyectiles que causaron graves daños en una zona donde viven unos 1.700 habitantes.

El comunicado del Comando Militar norcoreano fue leído en la radio y televisión de Corea del Norte, y en él se hizo mención a la postura de Pyongyang, que no reconoce la línea fronteriza marítima en el Mar Amarillo.

En tanto, Corea del Sur admitió que estaba realizando ejercicios militares regulares frente a la costa oeste antes de que Corea del Norte comenzara a disparar, pero explicó que sus ejercicios de artillería no tenían por blanco a su vecino.

"Estábamos realizando ejercicios militares habituales y nuestros disparos de prueba estaban dirigidos hacia el oeste, no el norte", dijo un funcionario militar surcoreano. Corea del Norte sostuvo que Seúl inició el ataque con proyectiles, llevándolo a tomar acciones militares inmediatas.

El presidente surcoreano, Lee Myung Back, convocó una reunión de emergencia con sus asesores en un búnker subterráneo para discutir una posible respuesta al ataque, calificado por la presidencia como un "clara provocación militar".

"Corea del Norte debe asumir plena responsabilidad por el ataque", señala la declaración de la presidencia surcoreana, que advierte sobre la posibilidad de una severa represalia en caso de continuar las agresiones. "Los disparos indiscriminados contra civiles no pueden ser tolerados jamás", subrayó un portavoz presidencial, quien destacó sin embargo a la vez que había que evitar una escalada del incidente.

Desde el Ministerio de Unificación se informó que Seúl está estudiando evacuar a los ciudadanos que se encuentran en Corea del Norte. Trabajadores surcoreanos cumplen tareas en el parque industrial gerenciado por ambas Coreas en la ciudad limítrofe de Keasong y en la zona turística norcoreana de Monte Kumgang.

En marzo, un buque de guerra surcoreano se hundió en el mar Amarillo y murieron 46 marinos. Seúl acusa a su vecino comunista del Norte de haber atacado al barco pero Pyongyang lo niega.

En los últimos días se registró también un incremento en la tensión con respecto al programa nuclear norcoreano, al revelarse la existencia de una nueva planta de reprocesamiento de uranio en Corea del Norte.

Por su parte, para Estados Unidos es "demasiado pronto" a esta altura considerar una acción militar luego del bombardeo por Corea del Norte a una isla de Corea del Sur, declaró el vocero del Pentágono, el coronel David Lapan.

"A esta altura es demasiado pronto decir que consideramos alguna acción", afirmó Lapman. "Estamos siguiendo la situación y dialogando con nuestros aliados", agregó el militar, precisando que el secretario de Defensa, Robert Gates, conversará por la tarde con su homólogo surcoreano.

Unos 28.000 soldados estadounidenses están desplegados en Corea del Sur, una herencia de la Guerra de Corea (1950-1953). Corea del Norte lanzó decenas de obuses sobre la isla surcoreana de Yeonpyeong, situada en el Mar Amarillo, causando la muerte de dos soldados y provocando disparos de respuesta de Seúl. Esta zona es disputada por los dos países y fue escenario de otros incidentes en el pasado.

"Este tipo de incidentes aumenta las tensiones en la península y por eso cualquier incidente militar entre el Norte y la República de Corea es fuente de preocupación porque contribuye a la inestabilidad en la región", estimó el portavoz del Pentágono.

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