29 de septiembre 2006 - 00:00

Analistas confiados con estabilidad de mercados

San Pablo (enviado especial) - «La mayor preocupación de los agentes económicos, ya sea operadores financieros, empresarios o ejecutivos, no es quién será el próximo presidente de Brasil, sino si tendrá capacidad política para construir una coalición mayoritaria en el Congreso que permita retomar el tratamiento de reformas imprescindibles para modernizar la economía.» La opinión de Rogerio Schmidt, analista de la consultora económica Tendencias, resume el pensamiento de quienes manejan dinero en grande en Brasil.

Según dijo el experto a Ambito Financiero, «aunque mi impresión personal es que la mayoría de los operadores votará por Geraldo Alckmin, tanto él como el presidente Lula da Silva son vistos como hombres capaces de hacer un buen gobierno».

Todos aquí descuentan que, en primera vuelta o en segunda, el mandatario será reelegido para otro mandato de cuatro años. ¿Qué cabe esperar, entonces?

  • Alivio

  • Marcelo Salomon, analista financiero de Unibanco, señaló a este enviado que «si Lula es reelegido en primera vuelta, habrá alivio, ya que el país se evitaría un mes más de una campaña que ha sido durísima, con críticas y acusaciones de ambos lados que han empeorado la relación entre el gobierno y la oposición».

    Schmidt va un paso más allá y alude a la posibilidad de que los escándalos sigany que «la oposición impugne la candidatura de Lula o, más adelante, impulse su 'impeachment'(juicio político). Sin embargo, pienso que esa preocupación es residual y que lo que prevalece es un optimismo moderado».

    ¿Es pensable la posibilidad de que, más allá de las encuestas y estos pronósticos, finalmente Alckmin logre forzar un ballottage (se realizaría el 29 de octubre) e imponerse en él? Para Salomon, todo dependerá de los números. «El mercado podría reaccionar bien si Alckmin obtiene el domingo una votación muy fuerte», estimó. En ese caso, la contienda podría quedar más abierta, ya que Lula podría enfrentar nuevas acusaciones y un mayor desgaste.

    Pero volvamos a lo que todos asumen como más probable: Lula reelecto. El analista de Unibanco tiene sus temores, ya que «le será difícil formar un nuevo gobierno de coalición porque las acusaciones podrían extenderse. Y si no logra una base mayoritaria en el Congreso, no podrá hacer las reformas que Brasil necesita».

  • Reformas

    ¿Cuáles son esas reformas? Salomon las enumera: «Básicamente, la fiscal y la previsional. Con respecto a la primera, hay que tener en cuenta que la carga tributaria en Brasil llega hoy a 37 o 38% del PBI. Y la previsional es necesaria para que no se siga acumulando un déficit allí. En su primera etapa, el gobierno de Lula hizo una reforma previsional que alcanzó a las jubilaciones del sector público; ahora falta la del sector privado».

    El hombre de Tendencias recuerda que «Brasil viene creciendo a tasas muy bajas, y las reformas son necesarias para avanzar hacia una modernización institucional. La gran pregunta es si el próximo gobierno podrá sacar al Congreso de la parálisis que lo envolvió en 2005 y 2006».

    Dado el actual clima político, el camino hacia ese objetivo no será fácil. Pero Salomon entrevé una posible salida, que implique más pequeños acuerdos puntuales que un gran (y más improbable) acuerdo nacional. «Espero ver una serie de reformas, varios pequeños pasos. No es necesario que haya una gran reforma tipo 'big bang'.»
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