7 de junio 2011 - 20:19

Antonio Palocci, un político dos veces derribado del gobierno

El médico Antonio Palocci dimitió este martes como jefe del gabinete ministerial de la presidenta Dilma Rousseff, y repitió así el destino que vivió en 2006, cuando fue llevado a abandonar el cargo de ministro de Hacienda del entonces presidente Luiz Inácio Lula da Silva.

Palocci, un hombre de hablar calmo y amplios gestos con las manos, se había convertido en una sorpresa cuando Lula lo escogió como su ministro de Hacienda al asumir el poder, en 2003, ya que era considerado un operador político de bastidores.

Sin embargo, al frente del ministerio de Hacienda logró transmitir al mercado financiero que la gestión de Lula no le acarrearía peligros, y de esa forma se convirtió en uno de los garantes de la estabilidad.

Como ministro, Palocci mostró una inesperada habilidad para servir de puente entre los sectores más alineados con Lula dentro del gobierno y el mercado financiero, para ser visto como uno de los más influyentes integrantes del gabinete ministerial, inclusive con excelente diálogo con la oposición.

A fines de 2005, sin embargo, surgieron las primeras denuncias en su contra, por supuesta participación en una red de pago de sobornos a políticos aliados. Palocci se desempeñaba en la época como alcalde de la ciudad de Ribeirao Preto, en el estado de Sao Paulo, antes de asumir como ministro.

En marzo de 2006, finalmente, Lula cedió a las intensas presiones y pidió la renuncia de Palocci. Era el fin abrupto de un político ascendiente al que aliados incluso consideraban un posible substituto del propio presidente en futuras elecciones.

Tras su salida del ministerio de Hacienda, Palocci logró ser electo diputado por el Estado de Sao Paulo, y en el Congreso participó de las más importantes discusiones y comisiones sobre asuntos económicos, apoyándose en sus contactos, tanto con el gobierno como con el mercado financiero.

Al mismo tiempo, Palocci creó una empresa de asesoría para asuntos empresariales y financieros, y de esa forma adquirió un formidable patrimonio en apenas cuatro años, según dijo.

A fines de 2010, fue convocado por el propio Lula para colaborar en la coordinación de la campaña presidencial de la entonces ministra Dilma Rousseff. Incluso, Palocci renunció a la idea de presentarse como candidato a la alcaldía de Sao Paulo para respaldar a Rousseff.

Así, el médico y exministro de Hacienda volvió al primer plano de la política nacional, coordinando parte importante de la campaña y assistiendo, en particular a José Eduardo Cardozo (actual Ministro de Justicia), a articular las alianzas partidarias que permitieron la victoria de Rousseff.

Como reconocimiento pór el papel central, aunque discreto, que tuvo en la campaña, Rousseff lo designó para ocupar el cargo más importante del equipo de gobierno, el de ministro de la Casa Civil (jefatura del gabinete), y Palocci volvió por todo lo alto al tope del poder.

Hace tres semanas, sin embargo, un periódico reveló que el patrimonio de Palocci se había multiplicado por 20 entre la fecha que salió del ministerio de Hacienda y su nombramiento como jefe de gabinete.

El Fiscal General de la República archivó el lunes todos los pedidos presentados por partidos de oposición para que se investigue a Palocci, alegando que los documentos analizados no arrojan indicios de enriquecimiento ilícito o tráfico de influencias de parrte del médico y político.

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