Atacaron a puñaladas al embajador de EEUU en Corea del Sur
El diplomático fue herido por un activista radical que se opone a los ejercicios militares entre ambos países. Sufrió cortes en la cara y en una mano.
-
Misión Artemis 2: cuándo regresará la nave a la Tierra y cuáles son los riesgos para la tripulación
-
Trump se desligó de los ataques de Israel sobre el Líbano y Hezbollah: "Es una escaramuza separada"
Tras perpetrar el ataque, el agresor lanzó proclamas contra las maniobras militares anuales a gran escala Key Resolve y Foal Eagle iniciadas por Seúl y Washington el lunes en territorio surcoreano.
Entre arengas contra la presencia estadounidense en Corea del Sur y a favor de la unificación con el Norte, el detenido también aseguró no estar arrepentido de haber apuñalado al embajador y reveló que el cuchillo era suyo y había planeado la agresión diez días atrás.
Se trata del primer ataque al máximo representante de EEUU en Corea del Sur y el segundo a un embajador en Seúl después de que en 2010 el de Japón recibiera una pedrada que no llegó a alcanzarle.
Sorprendentemente el autor de los dos ataques ha sido el mismo, Kim Ki-jong, un activista radical que ya pasó dos años en la cárcel por el intento de agresión al diplomático japonés y que, según la Policía, en las últimas décadas ha protagonizado diversos actos violentos en protestas y manifestaciones.
Kim lidera una organización de tendencia ultranacionalista con 56 miembros llamada Woorimadang ("Nuestro Lugar"), en cuya página web se observan duras críticas a las maniobras de los ejércitos surcoreano y estadounidense.
También era miembro del Consejo Coreano para la Reconciliación y la Cooperación, una organización política con representantes tanto de la izquierda como de la derecha que auspiciaba el evento, y se cree que fue esto lo que le brindó el acceso.
Tampoco tuvo problemas para introducir el cuchillo ya que los asistentes no fueron sometidos a controles de detección de metales o registro corporal, reconoció la Policía, tras alegar que la Embajada de EEUU no había solicitado protección especial.
Seúl ha confirmado que el sospechoso viajó a Corea del Norte de forma legal en hasta seis ocasiones en 2006 y que trató de erigir en Seúl un monumento de homenaje al dictador Kim Jong-il tras su muerte en 2011, aunque prácticamente se descarta que tenga vínculos con el Gobierno de Pyongyang.
Dada la gravedad del caso, será tratado por la oficina antiterrorista de la Fiscalía de Seúl, mientras un equipo de investigación de 76 fiscales y policías ya ha solicitado una orden para registrar la casa del agresor y baraja presentar cargos de intento de asesinato contra él.
En cuanto a las reacciones de los gobiernos de EEUU y Corea del Sur, el primero expresó su "condena rotunda" en un comunicado del Departamento de Estado, mientras la cancillería de Seúl "lamentó profundamente" lo ocurrido y remarcó que Washington es su "aliado más importante".




Dejá tu comentario