Jerusalén (Reuters, EFE, ANSA, DPA) - Un activista palestino mató a 11 personas y causó heridas a otras 50 al inmolarse ayer en un micro repleto de pasajeros en Jerusalén, en el primer atentado suicida en Israel desde el inicio de la campaña para elecciones generales.
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La explosión destruyó un micro donde viajaban adultos y niños escolares a la hora de mayor tránsito. Varios testigos dijeron que escucharon a niños gritar «¡mamá, mamá!» entre los restos del vehículo.
El atentado, el primero perpetrado en Jerusalén desde junio, fue interpretado como una nueva muestra de que los militantes palestinos están decididos a hacerse notar durante la contienda electoral para las elecciones del 28 de enero, y originaron el espectro de una represalia militar.
«De pronto, se produjo una enorme explosión, algo cayó sobre mi cabeza y caí al suelo», dijo Yitzhak Cohen, un hombre de mediana edad que viajaba en el autobús. «Había cuerpos por todas partes a mi alrededor, algunos de ellos tirados unos encima de otros», agregó.
Una mujer embarazada se salvó por segunda vez durante la misma gravidez. La madre salió indemne de la explosión, pero el feto, de nueve meses, experimentó, según los médicos, un shock temporario, del que se recuperó poco después. Yamit Levy, embarazada de nueve meses, declaró que «meses atrás, en las primeras semanas del embarazo, me encontraba en la calle, cuando muy cerca explotó un kamikaze. La hemorragia fue inmediata y tuve que permanecer internada un mes», contó a la radio. Ayer la mujer acompañaba a su hija mayor a la parada del colectivo, cuando, a pocos metros, se produjo la explosión.
El grupo terrorista Hamas se atribuyó la responsabilidad por el atentado y se comprometió a lanzar más ataques. El movimiento dijo que, así, vengaba el «asesinato» por fuerzas israelíes de su líder militar durante un ataque aéreo en Gaza en julio, donde también murieron uno de sus asistentes y 14 civiles. Hamas identificó al atacante como Naal Azmi Abu al-Hal, de las Brigadas Izz el-Deen al-Qassam, dijo el canal de televisión al-Manar de Hizbollah. «Estoy lleno de felicidad», dijo Azmi Abu Hillayl, padre del joven palestino de 23 años que detonó la bomba. «Cuando me enteré, agradecí inmediatamente a Alá», contó este mercader de la ciudad cisjordana de Belén al sitio de Internet del diario israelí «Yediot Ahronot».
• Detención
Pocas horas después del ataque, soldados israelíes detuvieron a uno de los hermanos de Naal. Sharon dio órdenes al ejército para que lleve a cabo una «extensa y amplia opera-ción» en represalia, a la vez que anuló el último acuerdo de retirada de Belén. La orden fue impartida en una reunión de emergencia que el premier celebró con los miembros del gabinete reducido para asuntos de seguridad y altos mandos militares.
Por su parte, la Autoridad Palestina (AP) condenó el atentado, pero dijo que Sharon era responsable de que continúe la violencia.
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, y el primer ministro británico, Tony Blair, que se encontraban en Praga para asistir a una cumbre de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), se manifestaron «muy turbados» por la noticia.
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