17 de agosto 2005 - 00:00

Atentados en Londres: críticas a Scotland Yard por el caso del brasileño asesinado

Se difundió una foto del cuerpo de Menezes tomada de las cámaras de video del subte. La imagen acaparó la portada de los diarios británicos.
Se difundió una foto del cuerpo de Menezes tomada de las cámaras de video del subte. La imagen acaparó la portada de los diarios británicos.
Scotland Yard es hoy centro de la polémica tras conocerse que el brasileño Jean Charles de Menezes no huía de la policía cuando los agentes lo mataron en un tren del metro de Londres tras confundirlo con un terrorista suicida.

Unos documentos a los que tuvo acceso la cadena ITV revelan contradicciones entre la versión oficial de las fuerzas del orden y las declaraciones de testigos sobre lo ocurrido en la estación de metro de Stockwell, al sur de Londres, donde murió Menezes.

Los documentos, filtrados anoche, están contenidos en la investigación de la Comisión Independiente de Investigación de Quejas a la Policía (CIIQ) sobre la muerte del joven, quien falleció de siete disparos en la cabeza y otro en un hombro el pasado 22 de julio, al día siguiente de los ataques fallidos en Londres.

Según la información, Menezes, de 27 años, no sabía que era seguido por la policía, no huía de los agentes, no saltó las barreras de la estación de metro, caminaba tranquilamente y llegó a coger un ejemplar de un diario gratuito antes de tomar el tren.

Además, el joven electricista llevaba una chaqueta tejana y no, como dijo la policía, una cazadora abultada sospechosa.

Sin embargo, las primeras declaraciones del comisario de la Policía Metropolitana de Londres, Ian Blair, indicaban que el hombre estaba directamente vinculado con los ataques fallidos del pasado 21 de julio contra la red de transporte de esta capital.

De acuerdo con la versión inicial de las fuerzas del orden, el muchacho saltó las barreras de la estación, huía de la policía y no se detuvo cuando los agentes le pidieron que lo hiciera.

Las filtraciones suponen un golpe para Scotland Yard y ponen en entredicho la política de "tirar a matar" de la policía en casos extremos para hacer frente a un terrorista suicida y cuando está en peligro la seguridad de la población.

En ese sentido se refirió hoy la abogada de la familia del joven, Harriet Wistrich, quien dijo que esto plantea serios interrogantes sobre esa práctica de los agentes armados.

"Se plantean muy serios interrogantes sobre la política de tirar a matar y es necesario hacer preguntas inmediatas sobre si la política tiene que estar en vigor", dijo Wistrich a la BBC.

Según la abogada, las fuerzas del orden no tenían razones para pensar que se trataba de un terrorista suicida y dio la casualidad que el joven brasileño vivía en un edificio vigilado por la Policía.

“l no llevaba mochila. Sólo llevaba una chaqueta tejana. ¿Fue necesario dispararle en vez de tratar de enfrentarse antes a él? No había señal de que estuviera a punto de suicidarse", agregó.

La abogada insistió en que la familia de Menezes siempre ha insistido en que se trató de un error y que el joven era inocente.

"Fue desafortunado que viviera en un edificio de pisos que era vigilado y que fuera un poco moreno", subrayó.

En la mañana del 22 de julio, el brasileño salió de un bloque de pisos vigilado en el barrio de Tulse Hill, al sur de Londres, se montó en un autobús hasta la estación de Stockwell.

El líder conservador y jefe de la oposición británica, Michael Howard, dijo que hay que espera al resultado de la investigación sobre la muerte de Menezes antes de pronunciarse sobre el caso.

A raíz del controvertido caso del brasileño, la policía empezó a revisar su política de "tirar a matar".

En los ataques del 21-J en Londres no hubo víctimas porque sólo estallaron los detonadores y no las bombas.

En los atentados del pasado 7 de julio, también contra la red de transporte de Londres, 56 personas perdieron la vida y unas 700 resultaron heridas.

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