Aumenta la crisis diplomática entre Chile y Bolivia
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Lagos".
La cancillería chilena instó a las autoridades bolivianas a "retomar nuestras conversaciones, iniciativas y acciones en todos los niveles, apuntando al estrechamiento de las relaciones entre nuestros pueblos, en procura de la paz y la amistad a las que estamos llamados no sólo por cercanía geográfica, sino que por vocación integracionista".
Walker, en la entrevista radial, dijo que "son las instituciones las que deben primar, las cancillerías, el trabajo fatigoso de todos los días, y la verdad es que nos produce mucho
desconcierto el tono, la oportunidad, el contenido, de esas declaraciones que son ofensivas para el presidente Lagos".
El jefe de la diplomacia chilena manifestó que las declaraciones de Mesa se producen "cuando creíamos que habíamos superado una semana difícil con toda esa conmemoración de los 100 años del Tratado de Paz (1904)".
Mesa "contrapone al pueblo boliviano con el chileno y eso no debe ser así", sostuvo Walker, ya que "mientras aquí conversamos, en el norte, en Arica, se está comerciando, hay empresarios que van y que vienen, transportistas, estudiantes que pasan la frontera, hay medios de comunicación que se escuchan en los dos lados de la frontera, hay normalidad, hay una rutina".
"Vamos a perseverar en nuestro camino, con serenidad, con tranquilidad, con firmeza, pero abriendo siempre las puertas y ventanas para seguir profundizando estas relaciones que apunten a la más plena integración entre Chile y Bolivia", dijo el canciller.
En tanto, la advertencia de Bolivia sobre el desvío de cargas desde Arica hacia puertos peruanos podría acarrear impredecibles perjuicios a empresas chilenas y extranjeras que operan en ese puerto, ubicado 2.100 kilómetros al norte de Santiago de Chile.
El gerente de la Cámara de Comercio de Arica, Aquiles Sierra, manifestó que más allá de las voluntades de cada gobierno, se impondrá la decisión de los empresarios bolivianos y las ventajas comparativas que ofrece el puerto ariqueño.
"No es más que uno de los tantos acuerdos para perjudicar a nuestro país, pero por sobre eso, está el interés comercial de peruanos y bolivianos a optar por mejores servicios", dijo Sierra, quien agregó que "Bolivia está provocando".
El gobierno boliviano decidió desistir del puerto de Arica por la concesión de 20 años a un consorcio de capitales chilenos y peruanos que, de acuerdo con La Paz, encarecerá las tarifas en un 300 por ciento.
Esa concesión viola, sostiene Bolivia, el Tratado de Paz y Amistad de 1904, suscrito tras la guerra del Pacífico de 1878.




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