Benedicto XVI presidió el Vía Crucis en el Coliseo de Roma
-
China endurece su discurso frente a la UE por eventuales barreras comerciales
-
Israel amplía su ofensiva contra Hezbolá y ordena nuevas evacuaciones en el sur del Líbano
Benedicto XVI presidió el Vía Crucis en el Coliseo de Roma
"El rostro (del Cristo martirizado) se refleja en el toda persona humillada y ofendida, enferma y doliente, sola, abandonada y despreciada", declaró el Papa durante la ceremonia, seguida por una numerosa asistencia que llevaba velas encendidas, y transmitida por televisión a muchos países del mundo.
El sumo pontífice rindió homenaje a quienes "en el silencio de su existencia cotidiana, unen sus sufrimientos a los del Crucificado y se convierten en apóstoles de una verdadera renovación espiritual y social".
Benedicto XVI debe efectuar dentro de algunas semanas un viaje a Jordania y a Israel. La cruz fue cargada durante un momento por dos religiosos de la "Tierra Santa".
La escritura de las reflexiones leídas en cada una de las 14 estaciones del martirio de Cristo fue confiada por el Papa al arzobispo indio de Guwahati (Assam), monseñor Thomas Menamparampil, quien preside las conferencias episcopales católicas de Asia.
El religioso salesiano quiso entregar "un himno a la esperanza".
"Cuando una calamidad nos convierte en víctimas, la confianza en nosotros mismo es afectada y nuestra fue es puesta a prueba. Pero no todo está perdido en los momentos de dificultad", anunció el arzobispo Menamparampil, autor de las reflexiones.
"La historia está llena de odio y de violencia. También hoy en día somos testigos de violencias increíbles: homicidios, violencia contra las mujeres y niños, secuestros, extorsiones, conflictos étnicos, violencia urbana, torturas físicas y mentales así como violaciones de los derechos humanos", denunció en las meditaciones que acompañan cada estación.
El religioso salesiano citó personajes como Madre Teresa de Calcutta, Mahatma Gandhi, Shakespeare o Dante Alighieri e hizo referencias a catástrofes como el tsunami o la bomba atómica, según el texto divulgado con anticipación por el Vaticano.
Benedicto XVI se unió a la procesión al final, mientras la cruz era cargada, en las 14
estaciones del calvario padecido por Cristo, por un joven minusválido, una familia romana, un enfermo y un voluntario de una asociación humanitaria.
La mayor parte de la ceremonia fue oficiada por el cardenal italiano Agostino Vallini, vicario de Roma y transmitida en directo por la televisión pública italiana.
El sábado en la noche, el Papa presidirá en la basílica de San Pedro la velada pascual antes de la misa de Pascua del domingo y la tradicional bendición "urbi et orbi" en todas las lenguas



