La represión no cede en Bielorrusia: denuncian el secuestro de una líder opositora

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Maria Kolesnikova fue encapuchada y arrestada por policías de civil mientras caminaba por Minsk. El gobierno detuvo además a más de 600 personas.

El régimen de Alexander Lukashenko en Bielorrusia arrestó este lunes a la líder opositora Maria Kolesnikova, una acción denunciada como secuestro por la Unión Europea (UE), y a otras 633 personas, la represión más grande desde principios de agosto cuando comenzaron las protestas en su contra por el fraude electoral.

Kolesnikova, una de las pocas opositoras que no abandonó Bielorrusia, fue capturada y encapuchada por un grupo de policías de civil cuando se encontraba caminando cerca del Museo de Arte Nacional, en Minsk, y fue introducida en un minibús de color azul oscuro que tenía escrita la palabra Comunicación, contaron testigos.

"Las detenciones arbitrarias y secuestros por razones políticas en Bielorrusia, incluyendo las acciones brutales contra Andréi Yahorau, Irina Sukhiy y Maria Kolesnikova, son inaceptables", reaccionó el Alto Representante de la UE para Política Exterior, Josep Borrell.

Según el consejo de coordinación de la oposición, del que es miembro Kolesnikova, la política fue "secuestrada". Desde entonces, no responde al teléfono, como dos miembros de su equipo.

Peter Stano, vocero de la Comisión Europea, denunció como "inaceptable" la "represión continua de las autoridades contra la población civil, los manifestantes pacíficos y militantes políticos".

El domingo, una manifestación contra Alexander Lukashenko reunió, por cuarto fin de semana consecutivo, a más de 100.000 personas en Minsk, pese al impresionante despliegue de fuerzas de seguridad y del ejército en la capital.

"En total 633 personas fueron detenidas ayer (domingo) por infringir la ley durante las manifestaciones", indicó el Ministerio de Interior.

Se trata del mayor número de arrestos durante una manifestación opositora desde que surgieron estas protestas, tras la controvertida reelección con más del 80% de los votos de Lukashenko el pasado 9 de agosto.

Imágenes del domingo mostraban a hombres con el rostro cubierto, vestidos de civil y armados con porras, circulando por el centro de Minsk y persiguiendo a los manifestantes.

Otras acciones de protesta tuvieron lugar en otras ciudades de Bielorrusia como Grodno (oeste) o Brest (oeste).

Lukashenko, de 66 años, en el poder desde 1994 y cuya reelección es considerada fraudulenta por la oposición y la UE, continúa por su parte descartando cualquier diálogo y busca el apoyo de Rusia, que creó una fuerza de intervención militar en caso de que el gobernante bielorruso lo solicite.

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