Londres (ANSA, La Vanguardia) - Luego de que la última semana el premier ministro británico, Tony Blair, consumara su divorcio con sindicatos y trabajadores al enfrentarse a las exigencias salariales de los bomberos, miles de maestros y profesores de Londres amenazaron ayer con realizar hoy una huelga que podría extenderse por varios días, si las autoridades del Reino Unido se niegan a autorizar aumentos para el sector.
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El sindicato que nuclea a los maestros del país informó en la última jornada que 75% de los trabajadores del sector en Londres no irá a trabajar hoy si el gobierno británico no les otorga un aumento salarial de 100 por ciento. La drástica medida se produce durante la mayor huelga nacional de bomberos, quienes exigen a las autoridades un aumento salarial de 16% anual.
El ministro británico de Hacienda, Gordon Brown, anunció en declaraciones televisivas que el gobierno del Reino Unido no puede embarcarse en el aumento indiscriminado de salarios, «porque se creará una inflación desmesurada».
Es que Blair se vistió de Margaret Thatcher y llamó desde Praga -donde asistió a la cumbre de la OTAN-para decir que deberían pasar «por encima de su cadáver».
•Justificación
Por el momento, la opinión pública británica está del lado de los bomberos, y estima que un salario de 50 mil dólares anuales para quienes se juegan su vida salvando las de los demás está plenamente justificado. Por su parte, Blair asume un considerable riesgo al calcular que los votantes cambiarán de idea cuando pasen los días, haya víctimas y padezcan el caos.
De entrada se trata ya del mayor enfrentamiento laboral desde que los laboristas llegaron al poder en 1997. Blair sabe que le esperan tiempos difíciles, con la perspectiva de una guerra impopular contra Irak en la que pueden morir soldados británicos, una economía cuyo motor pierde fuerza a marcha forzada y unos ciudadanos desilusionados por la falta de progresos en la mejora de los servicios públicos.
El líder del sindicato de bomberos (FBU), Andy Gilchrist, anunció que seguirán con la medida de fuerza por los próximos seis días, «hasta que las autoridades se dignen pagar un salario justo y acorde con la realidad que vive el país».
Los bomberos exigen ganar alrededor de 50 mil dólares anuales, al tiempo que los maestros de Londres piden por un básico de 12 mil dólares al año.
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