Londres (EFE, ANSA, ASN) --La ministra británica de Desarrollo y Cooperación Internacional, Clare Short, presentó su renuncia ayer ante la Cámara de los Comunes, mediante un discurso en el cual criticó duramente al primer ministro, Tony Blair, a quien acusó de estar «obsesionado con su lugar en la historia». Short justificó su renuncia por estar en desacuerdo con la política del gobierno en torno a Irak que, según dijo, «imposibilita» la tarea de su ministerio en la reconstrucción del país árabe. La ministra acusó al Ejecutivo de «no asumir su responsabilidad de conseguir el consenso internacional» sobre el futuro de ese Irak, y dedicarse, en cambio, a «cubrir los errores» de Estados Unidos. La ex funcionaria condenó las que denominó «negociaciones secretas» de Tony Blair y su ministro de Exteriores, Jack Straw, para decidir el futuro de Irak sin tener en cuenta el prometido papel «vital» de la ONU.
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Asimismo, Short dijo que la coalición angloestadounidense en ese país es una «fuerza de ocupación» sin «autoridad legal», y confió en que no sea aprobada la resolución propuesta. El ataque verbal de la ministra no se limitó al asunto iraquí, sino que abarcó incluso el estilo de gobierno de Blair y la estructura de su equipo. En este sentido, Short dijo que Blair se preocupa exclusivamente por sí mismo, por su carrera política y que «se rodeó de asesores» en lugar de buscar la opinión de los expertos de sus ministerios. Gobierna de forma «centralista» y «dicta» sus políticas en un «estilo presidencial» pero avalado por una mayoría parlamentaria, observó. Informate más
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