La Paz - (Télam, ANSA, EFE) - El gobierno de Bolivia logró un respiro al acordar con el Fondo Monetario Internacional (FMI) un programa fiscal y financiero para 2003, que le permitirá un déficit fiscal de 6,3 por ciento en vez de 5,5 por ciento del Producto Bruto Interno (PBI), monto que exigía el organismo, según anunció el ministro de la Presidencia, José Guillermo Justiniano. El FMI rebajó los parámetros anteriores que obligaban al país a rebajar el actual déficit público de 8,6 por ciento, como la aprobación de tasas impositivas a los salarios en 12,5 por ciento, medida que provocó un estallido popular con un saldo de 33 muertos y más de 200 heridos.
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Ahora, el gobierno deberá cubrir un déficit calculado en 178 millones de dólares, y no de 240 millones como era anteriormente, explicó Justiniano. El funcionario agregó que el reciente ajuste a la tributación de las transnacionales petroleras reportará unos 80 millones, al igual que la reducción de los gastos de los poderes Ejecutivo y Legislativo.
El resto será financiado con préstamos de organismos internacionales que comenzarán a desembolsar unos 4.000 millones de dólares en el quinquenio.
En su intento por encontrar apoyo externo para equilibrar el presupuesto fiscal 2003, en el que debe atender las demandas sindicales de aumento salarial, a partir de hoy los ministros de Relaciones Exteriores, Carlos Saavedra, y de Hacienda, Javier Comboni, asistirán en Roma a una reunión con los ministros de Cooperación y de Hacienda de la Unión Europea «para tratar de conseguir algo más de dinero».
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