28 de noviembre 2007 - 00:00

Bolivia: en una jornada de paro Morales redujo el presupuesto a las regiones

Bolivia: en una jornada de paro Morales redujo el presupuesto a las regiones
El presidente de Bolivia, Evo Morales, promulgó una ley que recorta presupuesto a las regiones, medida resistida por varios sectores en seis de los nueve departamentos del país, y anunció que el 15 de diciembre entregará la Constitución de cuya redacción se excluyeron los opositores.

El presidente recortó presupuesto a las regiones y apoyó el proyecto de nueva constitución, frente al paro que se realizó en seis de nueve departamentos del país, gobernados por opositores al presidente que, junto a organizaciones locales, iniciaron la resistencia a las autoridades federales.

El paro abarcó a Santa Cruz, Cochabamba, Chuquisaca, Tarija, Beni y Pando, que representan 75 por ciento del territorio boliviano y albergan a 55 por ciento de 9,5 millones de habitantes del país.

Según las autoridades y dirigentes regionales opositores a Morales, el recorte de presupuesto les quitará poder económico a los departamentos cuando entre en vigencia el régimen autonómico con la nueva Constitución que, afirmaron, responderá al modelo económico y político anhelado por el oficialismo.

Según Morales, la protesta la promueven "pequeños grupos oligárquicos que se oponen al cambio, a la nueva Constitución y para defender el modelo neoliberal", pero se declaró confiado en que serán derrotados por los movimientos sociales.

Frente a miles de campesinos y en plena plaza principal de La Paz, el gobernante promulgó la ley que recorta presupuesto a las regiones para pagar una renta mensual de 200 bolivianos (23 dólares) a los mayores de 60 años que no tienen jubilación.

La ley fue aprobada por la madrugada por el Congreso en ausencia de los opositores, que alegaron que miles de campesinos les impidieron ingresar el martes a la sede legislativa.

En forma imprevista y sin que figure previamente en agenda, el Congreso aprobó también una ley que autoriza a la directiva de la Constituyente a convocar a reuniones en cualquier lugar del país, ante la imposibilidad de hacerlo en Sucre, parte de cuya población mantiene su protesta porque excluyó su demanda de capitalidad plena.

Los campesinos llegaron el lunes del interior tras marchar a pie 200 kilómetros e ingresaron a La Paz encabezados por el presidente Morales.

El gobernante les pidió hoy que sigan movilizados hasta que se apruebe en detalle la Constitución que la Asamblea aprobó el sábado en primera instancia, también en ausencia de la oposición y en medio de protestas de habitantes de Sucre, en tanto campesinos y policías custodiaban la Asamblea.

Morales dijo a los campesinos que para garantizar que se mantengan la renta de vejez y un bono para los niños, con los recursos recortados a las regiones, se los incorporará como un derecho ciudadano en la nueva Constitución.

El presidente criticó al Senado, de mayoría opositora, por intentar cambiar la fuente de financiamiento de la renta de vejez, y le exigió que apruebe leyes de investigación de fortunas, contra la corrupción, eliminación de la subvención estatal a los partidos y un nuevo sistema tributario para las exportaciones de minerales.

"No entiendo cómo algunos senadores no aprueban leyes que benefician al pueblo y sólo levantan la mano para privatizar, para entregar nuestros recursos naturales o para permitir que entren al país soldados norteamericanos", afirmó.

Todo ello "cambiará gracias a los movimientos sociales y la nueva Constitución prohibirá bases militares extranjeras en Bolivia y mucho menos norteamericanas", añadió.

Entretanto, la jornada de paro se realizó en las seis capitales de departamento.

La protesta cobró fuerza y varios caminos fueron bloqueados después de que el Congreso aprobó el recorte presupuestario, que se concreta a través del 70 por ciento de un impuesto sobre los hidrocarburos que las regiones percibían desde hace tres años.

En Cochabamba, donde los cultivadores de coca constituyen el sostén político principal de Morales, hubo algunos amagos de enfrentamiento entre oficialistas y seguidores del prefecto (gobernador) Manfred Reyes Villa, opositor, que planteó la revocatoria del mandato presidencial mediante referendo.

En Santa Cruz, bastión opositor y cuyos dirigentes encabezan la resistencia, varias calles y avenidas fueron bloqueadas y controladas por grupos organizadores de la protesta.

Las actividades fueron en cambio normales en algunas provincias del norte del
departamento.

Branko Marinkovic, presidente del comité de Santa Cruz y enemigo declarado del gobierno, dijo que "todos los actos del Senado y la aprobación o modificación de leyes son ilegales y el pueblo no va a aceptar sesiones ilegales ni del Congreso ni de la Asamblea Constituyente".

El paro fue fuerte en Sucre, sureste del país, cuyos habitantes están más disgustados ahora que la Constituyente podrá reunirse en otro lugar del país.

Sucre era sede oficial de la Asamblea.

En medio del paro, la policía retornó a esa ciudad de la que se había replegado el domingo, tras los enfrentamientos violentos del domingo.

El comandante anterior, José Galván, fue sustituido por Rómulo Cáceres.

En los departamentos de La Paz, Oruro y Potosí, en la parte andina y de población mayoritariamente aymara y quechua, las actividades fueron normales.

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