11 de noviembre 2003 - 00:00

Bomba mata a tres iraquíes en Bassora

Una bomba colocada en una calle en la ciudad de Bassora, al sur de Irak, destrozó un minibús el martes y mató por lo menos a tres iraquíes, en el más reciente atentado ocurrido en el país.

En Bagdad, otra bomba estalló frente al Tribunal de Apelaciones e hirió a seis detenidos, según agentes de policía presentes.

Los detenidos habían sido llevado allí desde la prisión Abu Ghraib para ser interrogados.

Por otro lado, el gobernador estadounidense en Irak, Paul Bremer, salió de Bagdad hacia Washington, cancelando una reunión que tenía con el primer ministro polaco Leszek Miller, que visita el país, según informó la delegación polaca.

Funcionarios estadounidenses no comentaron el viaje de Bremer.

La explosión de Basora tuvo lugar cerca de un control policial cuando no se encontraban en el área soldados británicos, señalaron las autoridades militares.

En el sur de Irak se han producido menos ataques a las tropas de ocupación que en Bagdad o en sus alrededores donde viven musulmanes sunitas.

Por lo menos 153 soldados estadounidenses y 12 británicos han muerto desde que Washington declaró el final de los grandes combates, el pasado primero de mayo.

Washington culpa a seguidores a ultranza del depuesto líder iraquí Saddam Hussein y a militantes musulmanes extranjeros de estar detrás de los ataques.

El teniente general Ricardo Sánchez, el máximo jefe militar en Irak, dijo que 20 personas habían sido detenidas bajo sospecha de estar vinculadas a Al Qaeda pero sin dar prueba de ello.

Estados Unidos intenta que otros países envíen tropas y que la policía y tropas iraquíes asuman más labores de seguridad, pero el secretario de Defensa estadounidense, Donald Rumsfeld, advirtió el lunes en Washington que no está buscando una estrategia de salida y que sus comandantes le han asegurado que la insurgencia está bajo control.

La semana pasada, el Pentágono semana anunció un plan para reducir las fuerzas estadounidenses en Irak a 105.000, para mayo del 2004, y ha dicho que el número de iraquíes que sirven en las fuerzas de seguridad sobrepasará pronto la presencia a las tropas estadounidenses en el país.

"El objetivo no es reducir el número de fuerzas estadounidenses en Irak. No es desarrollar una estrategia de salida. Nuestra estrategia de salida en Irak es el éxito. Así de sencillo", dijo Rumsfeld.

BUSH, RUMSFELD, BLAIR BAJO PRESION

Rumsfeld dijo que los comandantes militares "estiman que el problema está controlado, lo cual no es decir que un terrorista no pueda atacar en cualquier momento, en cualquier lugar, usando cualquier técnica".

Indicó que Estados Unidos está hablando con 14 países acerca de que aporten tropas para servir en Irak, pero sin identificarlos.

Turquía se volvió atrás en su decisión de enviar tropas ante las objeciones del Consejo de Gobierno iraquí designado por la administración estadounidense.

Rumsfeld y el presidente George W. Bush están bajo presión política debido al creciente número de soldados muertos en Irak y a no haber podido encontrar ningún arma de exterminio, cuya destrucción era uno de los objetivos de la guerra.

Un grupo de más de una docena de demócratas de la Cámara de Representantes dijo el lunes que había presentado una resolución instando a Bush a que cese a Rumsfeld.

Entretanto, el primer ministro británico Tony Blair dijo que las decenas de miles de personas que se espera se congreguen para protestar en Londres la semana próxima durante la visita de estado de Bush deberían reconocer que Irak está mejor sin el ahora derrocado Saddam Hussein.

"Ataquen la decisión de ir a la guerra, pero tengan la integridad de darse cuenta de que sin ello, esos iraquíes que ahora gustan de la libertad todavía estarían bajo el látigo de Saddam Hussein y sus hijos", dijo.

En la ciudad de Haditha, al noroeste de Bagdad, testigos dijeron que una multitud enfurecida había incendiado el lunes una estación de policía y un edificio municipal tras la muerte de una joven iraquí supuestamente durante una incursión estadounidense.

Los mandos militares norteamericanos no comentaron los hechos.

En Chipre, el personal de Naciones Unidas retirado de Irak por los problemas de seguridad comenzarán una semana de consultas para determinar si se puede volver a ese país.

Un atentado contra el cuartel general de la ONU en Bagdad en agosto mató a 22 personas, incluido su director, el brasileño Sergio Viera de Mello.

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