Brasilia (AFP, ANSA) -Dos partidos aliados del gobierno de Lula da Silva, el PPS (izquierda) y el PMDB (centro), que suman tres ministros en el gobierno, quedaron el fin de semana al borde de la ruptura a raíz de la decisión de las respectivas cúpulas partidarias de quitarle apoyo al presidente brasileño, planteamientos rechazados por los propios integrantes del gabinete involucrados.
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El Partido Popular Socialista (ex comunista), ganador de la alcaldía de Porto Alegre, anunció el sábado a la noche que abandona el gobierno en contra de la política económica pro libre empresa aplicada por el mandatario. Como consecuencia de ello, el ministro de Integración Nacional y ex candidato presidencial por el PPS, Ciro Gomes, puso su cargo a disposición de Lula, aunque en desacuerdo con la decisión de los jefes partidarios.
Aunque Gomes eludió formular comentarios sobre la resolución del PPS, su hermano Cid Gomes, alcalde la ciudad de Sobral -estado de Ceará- y también afiliado al partido, dijo que el ministro «lamentó profundamente» el resultado de la reunión del sábado. El PPS criticó la política económica en curso: « Lamentablemente este gobierno no es de izquierda, es conservador y continuista», sostuvo el presidente del partido y diputado federal, Roberto Freire.
La decisión del PPS fue criticada y rechazada por varios de sus integrantes, entre ellos el jefe partidario en la Cámara de Diputados, Julio Delgado. El partido cuenta con 20 diputados (sobre 513) y dos senadores (sobre 81). Según lo decidido, la formación se orientará hacia la construcción de un «polo de izquierda» con el Partido Democrático Trabalhista (PDT, del difunto caudillo Leonel Brizola), que podría atraer a figuras históricas del PT.
Por otro lado, en medio de una profunda división interna, el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), una de las estructuras políticas más grandes de Brasil, vivió ayer un nuevo capítulo de su batalla endógena. La Convención Nacional votó «dejar los cargos en el gobierno federal» y definir una «candidatura propia» a la elección presidencial de 2006 debió. La decisión fue adoptada por 311 del total de 519 delegados. El ala pro gubernamental del PMDB (a la que pertenece el ex presidente José Sarney, actual presidente del Senado), intentó mediante una presentación judicial postergar el encuentro, y aunque un juez dio lugar al reclamo, otro magistrado validó la convención. Los dos ministros del PMDB, Eunicio Oliveira (Comunicaciones) y Amir Lando ( Previsión Social), se opondrían a lo dispuesto por el partido, y hasta anoche su continuidad en el cargo no estaba clara.Además, se anunció que los 76 diputados (la segunda mayor bancada parlamentaria) y 22 senadores ( primera bancada) de la formación mantendrán en el futuro «independencia» del Ejecutivo.
Las diferencias en el PMDB se desdoblan en rencillas entre caudillos de un partido que nació como oposición autorizada a la dictadura militar (1964-'85) y es acusado de negociar apoyos contra cargos para permanecer siempre cerca del poder (antes de Lula, respaldó al socialdemócrata Fernando Henrique Cardoso).
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