Lula Da Silva pisó por primera vez el Palacio de Planalto como presidente electo. Tras reunirse con Fernando Henrique Cardoso, anunció el nombramiento de Antonio Palocci como jefe de sus equipos técnicos de transición. Palocci representa a sectores moderados del PT, pero los mercados esperaban más definiciones, expectativa que había creado el propio entorno de Lula. Mientras los sectores radicales del Partido de los Trabajadores ya empezaron con sus reclamos, surgió el primer chisporroteo con el secretario del Tesoro norteamericano, Paul O'Neill. El izquierdista también desalentó que los equipos de transición serán la base de su futuro gobierno. Dijo que su gabinete sería consultado con los partidos de su coalición y otras ONG.
Brasilia (AFP, Reuters, Bloomberg) - El presidente electo de Brasil, Luiz Inacio Lula Da Silva, nombró a Antonio Palocci, representante del sector moderado del PT, como coordinador de los equipos técnicos que llevarán a cabo la transición con funcionarios de la actual administración de Fernando Henrique Cardoso. Ambos, el mandatario entrante y el saliente, se reunieron en el Palacio de Planalto, en Brasilia, tras lo cual quedó formal-mente inaugurado el proceso de transición hacia el gobierno que asumirá el 1 de enero.
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Cardoso y Lula mantuvieron una conversación a solas de 55 minutos y luego se reunieron durante una hora y cinco minutos con los respectivos equipos, entre los que se encontraba el ministro de Hacienda, Pedro Malan, para pasar revista a los «aspectos generales» del proceso de transición, conocido como Agenda 100, ya se que trata de los compromisos ya asumidos que deberá afrontar Lula en sus primeros cien días de gobierno.
Lula aclaró que el equipo tendrá un carácter «eminentemente técnico», desalentando la visión de que será el embrión de su futuro gobierno. Dicho equipo, de medio centenar de personas, que quedará constituido en un plazo máximo de dos días (los mercados esperaban que ayer estuviera ya constituido), estará coordinado por Palocci, alcalde de la localidad paulista de Riberao Preto, y coordinador político de la campaña electoral del Partido de los Trabajadores (PT) de Lula. «Vamos a diferenciar el proceso de transición de las discusiones para el montaje del gobierno», dijo Lula en una breve alocución.
En una entrevista con la cadena Globo, Lula dejó una frase para el secretario del Tesoro estadounidense, Paul O'Neill, quien dijo el lunes que esperaba que Lula «demuestre ser cuerdo». «Todos son responsables de lo que dicen», se limitó a responderle el flamante presidente. La prensa brasileña tradujo lo dicho por O'Neill como que «demuestre no ser loco».
Lula, que fue recibido fervorosamente en Brasilia, dijo que nombrará al gobierno de la forma «más democrática posible» tras consultar a los partidos que lo han apoyado en la elección y a otros sectores de la sociedad civil.
Por su parte, Palocci aclaró que «vamos a tener absoluto respeto por todas las decisiones que sean adoptadas» en estos dos meses. «No vamos a ser copartícipes» en el gobierno, aseguró el funcionario, quien comenzó ayer a la tarde a coordinar las tareas con el representante designado por Cardoso, el jefe de la Casa Civil, Pedro Parente.
Palocci dijo que el equipo de transición estará dividido en «cuatro o cinco» subcoordinadores que abarcarán amplias áreas como la social, administración pública, financiera, presupuesto y dejó claro que aunque habría economistas, «no habrá coordinación económica en la transición». el
Lula, que el domingo recibió 52 millones de votos (61,2%), también se reunió con los presidentes del Senado y la Cámara, Ramez Tebet y Aecio Neves, respectivamente, y con el titular del Tribunal Supremo, Marco Aurelio de Mello. El nuevo presidente adelantó que quiere negociar temas con el Congreso antes de asumir y vaticinó un «diálogo fluido» con sus miembros.
En tanto, Estados Unidos trató de diferenciar a Lula de Fidel Castro o Hugo Chávez, equiparación sostenida por algunos sectores del Partido Republicano. El director de Asuntos Brasileños, James Carragher, estimó que «Lula no es ni Castro ni Chávez, soy tajante».
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