Brasil: privilegios para el asombro en jubilaciones
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• Los empleados públicos no tienen edad mínima para jubilarse.
• Reciben al pasar al sector pasivo 100% de su último salario.
• Las jubilaciones no tienen topes y pueden acumular varias jubilaciones si han pasado por diferentes funciones en sus carreras.
• Mientras la jubilación promedio para trabajadores del sector privado alcanza a 96 dólares, la de los trabajadores del Poder Judicial -por ejemplo- supera los 1.850 dólares.
• Brasil es el único país del mundo en el que los jubilados del sector público llegan a ganar más que cuando estaban en actividad.
• Apenas 3 millones de jubilados del sector público capturan 50% de las erogaciones del sistema. Los 20 millones de jubilados del sector privado se quedan con el resto.
Los especialistas explican que hasta la década del '60 había siete trabajadores en actividad por cada jubilado, mientras que en la actualidad la proporción es menor a dos a uno. Según «Veja», lo único que frena la adopción de un sistema de capitalización a la chilena o la argentina es la dificultad de financiar el agujero que se dará durante el período de transición. Fuentes legislativas del oficialismo consultadas por este diario dejaron abierta la puerta a la creación de cuentas de capitalización sólo para los niveles salariales más elevados.
• Reacción
Un caso particularmente polémico es de los jubilados de las fuerzas armadas. El ministro de Previsión Social, Ricardo Berzoini, inició su gestión prometiendo un sistema único para todas las categorías, con una jubilación tope de 1.500 reales, 416 dólares al cambio actual.
La reacción no se hizo esperar, al punto que el general Luiz González Lessa, presidente del Círculo Militar, advirtió que «cualquier cambio traerá inestabilidad militar y eso no es bueno para ningún gobierno». Finalmente Berzoini cambió su discurso y, en un hecho que irritó a las bases más radicales del PT, señaló que de acuerdo con las directivas de Lula, «los militares van a ser tratados de una manera específica».
En tanto, los sindicatos de empleados públicos de la Central Unica de los Trabajadores (CUT), la principal base sindical del PT, declararon la guerra al proyecto y contraatacaron reclamando una suba salarial de un imposible 45%. Pero, según observadores, el gran reto provendrá del Poder Judicial, que no entregará fácilmente sus prerrogativas y enarbolará la doctrina de la intangibilidad de los derechos adquiridos.



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