Tres jefes del grupo delictivo Comando Vermelho ("comando rojo") aparecieron hoy muertos por ahorcamiento en distintas secciones del complejo penitenciario de seguridad máxima de Bangú, en Rio de Janeiro.
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En "Bangú II" la víctima fue Leandro Melo Pereira dos Santos, en "Bangú IV" Paulo Roberto Matos Cunha y en "Bangú V" Vítor Simas Ferreira.
Los agentes penitenciarios no descartan que el caso tenga alguna relación con el "acto de indisciplina" practicado en la noche del martes por algunos jefes narcotraficantes del Comando Vermelho que están presos bajo severa vigilancia en el batallón de Operaciones Especiales (Bope) de la Policía Militar (PM).
En el Bope se encuentra recluído el megatraficante Fernandinho Beira-Mar, detenido por el ejército en Colombia y entregado al Brasil y que en Estdos Unidos está en la lista de principales traficantes buscados.
Recientemente, Beira-Mar lideró una rebelión de un día en el presidio de Bangú I, en que aprovechó para eliminar a cuatro traficantes rivales, siendo por lo tanto trasladado al Bope y vigilado por cámaras día y noche.
Al parecer, Beira-Mar no participó del tumulto del martes, como tampoco Elías Maluco, que asesinó con crueldad a un reportero televisivo.
Los participantes de la insubordinación fueron los traficantes Chapolim y My Tor, que están juntos en otra celda y que reclamaron porque se sofocaban en una celda muy calurosa, intentaron destruir las cámaras grabadoras y empujaron una divisoria metálica que al caer provocó gran estruendo.
Los agentes del Batallón se movilizaron e hicieron algunos disparos hacia lo alto, restableciendo el orden.
El tránsito de vehículos frente al Bope llegó a ser interrumpido durante media hora. El abogado de los revoltosos justificó que "ellos están en una celda donde el calor llega a los 60 grados y sólo querían que fuese colocado un ventilador y, también, restablecidas las visitas de familiares".