29 de julio 2005 - 00:00

Busca la NASA traer a salvo el Discovery

Houston (EFE, Reuters, AFP, ANSA) - El desprendimiento de un trozo de aislante del tanque externo del Discovery durante su lanzamiento el martes, de efectos potencialmente graves, obligó ayer a la NASA a trabajar contrarreloj para evitar que el transbordador sufra una tragedia similar a la del Columbia en 2003.

En principio, ninguno de los pedazos de aislante, uno de ellos bastante grande y peligroso, que se desprendieron del tanque de combustible desechable durante el ascenso del martes golpeó la nave, indicó ayer John Shannon, jefe de operaciones de vuelo del Discovery. La capa de aislante que rodea al transbordador le permite resistir las temperaturas de más de 1.500 Cº resultantes del frotamiento con la atmósfera. El accidente del Columbia, en el que murieron sus siete tripulantes, fue provocado precisamente por un trozo de material aislante del tamaño de una valija y de unos 500 gramos, que se desprendió del tanque de combustible y golpeó un ala.

Ayer, el director de la NASA, Michael Griffin, manifestó en varias cadenas de televisión estadounidenses su decepción. «Tenemos mucha suerte de que aparentemente el Discovery no haya resultado dañado por el trozo de material aislante, y vamos a resolver este problema antes de lanzar nuevamente el transbordador», declaró Griffin a la CNN.

• Advertencia

En una abierta crítica a la agencia, observadores recordaron ayer que un mes antes del lanzamiento del Discovery, el 28 de junio, un grupo de expertos de la NASA había advertido: «El tanque externo aún pierde partes que podrían dañar al transbordador».

Sus conclusiones señalaban que la agencia «no cumplió totalmente» con el criterio fijado por el comité que investigó el accidente del Columbia, que había advertido la necesidad de eliminar toda pérdida de restos durante el lanzamiento. Al reingresar en la atmósfera al término de la misión, el 1 de febrero de 2003, los gases a altísima temperatura causada por la fricción provocaron la desintegración del Columbia y la subsiguiente paralización del programa estadounidense de vuelos tripulados al espacio exterior, retomado el martes con la partida del Discovery después de 30 meses.

• Suspensión

Luego de un día del lanzamiento, la agencia reconoció haberse equivocado y volvió a suspender el programa de transbordadores, que tenía previsto seguir en setiembre con un vuelo del Atlantis.

El gobierno de George Bush expresó ayer su respaldo a la decisión de la NASA de suspender las misiones espaciales hasta que haya podido resolver el problema de desprendimientos en la cubierta durante los despegues.

Por otro lado,
la agencia espacial rusa aseguró ayer estar disponible para estudiar un plan de evacuación para los astronautas del Discovery, disponible a partir de febrero próximo.

En tanto, «la comandante
Eileen Collins y sus compañeros del Discovery están concentrados en la misión», dijo en una conferencia de prensa el director de vuelo de la NASA, Paul Hills, tres horas después del primer acoplamiento de un transbordador en la estación orbital Alfa desde octubre de 2002.

Los siete astronautas del transbordador Discovery y los dos residentes de la estación orbital Alfa se saludaron ayer y comenzaron el trasiego de equipos y suministros a 385 kilómetros de la Tierra. En caso de que no ocurran contratiempos, el retorno del Discovery a la Tierra está previsto para el próximo 7 de agosto.

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