Bogotá (AFP, Reuters) - Estados Unidos no ve diferencias entre la guerrilla colombiana y los narcotraficantes, según consideró una alta fuente de la Casa Blanca. En este marco, podría cobrar mayor dimensión la intervención de EE.UU. en el Plan Colombia, un vasto programa económico y militar que procura ayuda a Colombia a combatir el narcotráfico.
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El secretario de Estado adjunto para Asuntos de Democracia, Derechos Humanos y Trabajo de Estados Unidos, Lorne Craner, señaló que «los guerrilleros son traficantes de drogas, definitivamente; antes tenían una ideología, pero hoy están comercializando la droga y entonces no vemos la diferencia entre una cosa y otra», indicó tras evaluar con los militares del país andino la ola de ataques dinamiteros desatada por los guerrilleros en los últimos días. Craner integra una comisión estadounidense de alto nivel, encabezada por el subsecretario de Estado para Asuntos Políticos, Marc Grossman, que se encuentra en Bogotá evaluando la marcha del Plan Colombia y la última ola de violencia.
En otras ocasiones, Estados Unidos calificó de «hermanos siameses» al narcotráfico y al terrorismo, y de «organizaciones terroristas extranjeras» a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y al Ejército de Liberación Nacional (ELN), organizaciones que llevan adelante sendas negociaciones de paz con el gobierno colombiano.
• Sin castigo
En tanto, organizaciones de derechos humanos estadounidenses consideraron que la ayuda militar a Colombia debería suspenderse, porque el gobierno de Bogotá no castiga a responsables de violar los derechos humanos.
Human Right Watch, Amnesty International y Washington Office on Latin America consideran que el gobierno no suspendió a oficiales de las fuerzas de seguridad sobre quienes pesan evidencias de haber violado derechos humanos, e incluso de tener doble rol en las fuerzas paramilitares de ultraderecha.
En cambio, el mismo gobierno colombiano pidió en las últimas semanas mayor intervención de EE.UU. en la lucha contra la guerrilla, lo cual fue ratificado ayer a la comitiva estadounidense.
En el presupuesto enviado por George W. Bush al Congreso, prevé un partida para entrenar y equipar a una segunda brigada colombiana aerotransportada de lucha antidroga, que sería utilizada en parte para proteger los oleoductos y otra infraestructura del país.
En cuanto a la relaciones colombiano-venezolanas, que la semana pasada se vieron sacudidas por la aparición de un video en el que militares venezolanos negociaban en buenos términos con guerrilleros de las FARC la liberación de un ciudadano venezolano, el gobierno de Bogotá consideró insuficientes las explicaciones dadas hasta el momento por Caracas. «El gobierno colombiano sigue a la espera de una explicación formal», indicó Germán Bula, embajador en Venezuela.
Hasta ahora, el gobierno de Hugo Chávez se limitó a decir que era una gestión humanitaria y negó cualquier otro vínculo con la guerrilla.