1 de noviembre 2005 - 00:00

Bush ahora nominó a un conservador para la Corte

George W. Bush y Samuel Alito, ayer, durante la presentación de éste como candidato a la Corte. Por sus credenciales conservadoras, los demócratas prometen una férrea oposición.
George W. Bush y Samuel Alito, ayer, durante la presentación de éste como candidato a la Corte. Por sus credenciales conservadoras, los demócratas prometen una férrea oposición.
Washington (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - El presidente George W. Bush, tras comprobar que es peor lidiar con sus correligionarios republicanos que con la oposición demócrata, designó ayer al juez conservador Samuel Alito como candidato a la Corte Suprema de EE.UU.

Dado que no pudo imponer su anterior opción, la abogada de la Casa Blanca Harriet Miers, quien retiró su candidatura el jueves tras recibir duras críticas de la derecha conservadora, Bush eligió a este magistrado, de 55 años, al que calificó de «uno de los jueces más cabales y respetados de Estados Unidos».

Bush renunció, de paso, a reemplazar a una mujer por otra mujer, tras la renuncia de Sandra Day O'Connor, de 75 años, más bien centrista, a quien sucederá el juez Alito si finalmente su nominación es confirmada por el Senado. En ese caso, la Corte virará decididamente a posturas más conservadoras. Para la confirmación se necesitan más de 60 votos, pero los demócratas, que ayer se mostraron muy irritados, podrían recurrir a tácticas parlamentarias que prolonguen el debate e impidan una votación si encuentran que Alito les disgusta demasiado.

El poder de los nueve magistrados de la Corte Suprema, designados de forma vitalicia a menos que renuncien, es enorme. Con sus decisiones influyen sobre el conjunto de la sociedad estadounidense durante una generación o más.

En la división de poderes de la democracia estadounidense, la Corte Suprema tiene la última palabra en los grandes debates de la sociedad, desde el aborto a la eutanasia, pasando por el derecho de las minorías.

• Militancia

Los movimientos conservadores, que contribuyeron a asegurar la reelección de Bush -cuyo denominador común es una firme oposición al aborto-, militan activamente desde hace años para que las votaciones en el seno de la Corte se inclinen en favor de sus puntos de vista.

A partir de ahora una sola mujer se sentará con ocho hombres:
Ruth Ginzburg, de 72 años, designada en 1993 por Bill Clinton, una progresista moderada que defiende firmemente los derechos de las mujeres.

Ahora,
la candidatura del magistrado Alito pretende satisfacer tanto a los movimientos conservadores « intelectuales», que habían criticado a Miers, como a los movimientos antiaborto.

La indignación provocada por la elección de Miers había dividido profundamente al Partido Republicano, en un momento delicado para el presidente, quien se estancó en 39% de aceptación en los sondeos, mientras que la Casa Blanca sale de una semana negra, con el procesamiento y la dimisión de uno de sus más altos responsables,
Lewis «Scooter» Libby, director de Gabinete del vicepresidente Dick Cheney, en lo que fue denominado «CIA gate» (ver vinculada).

• Satisfacción

Los republicanos más conservadores expresaron ayer su satisfacción. «Este candidato reúne los criterios más elevados de excelencia», dijo el jefe de la mayoría republicana en el Senado, Bill Frist.

Entre los demócratas, en cambio, no se ocultó una « decepción» que augura un debate tumultuoso.

«El Senado deberá examinar si el hombre que reemplaza a Miers es demasiado radical para el pueblo estadounidense», declaró el jefe de la oposición demócrata en el Senado,
Harry Reid.

«Es triste que el presidente haya optado por una nominaciónque podría dividir a los estadounidenses, en lugar de elegir a alguien que tuviera como modelo a O'Connor, que podría unificarnos», dijo el senador demócrata
Chuck Schumer.

«Esa nominación controvertidaharía la Corte menos diversa y mucho más conservadora. Será examinada de manera muy cuidadosa por el Senado y por el pueblo de Estados Unidos», agregó Schumer.

Dejá tu comentario

Te puede interesar