El presidente George W. Bush dijo este lunes que seguiría autorizando espionajes telefónicos en Estados Unidos mientras el país "permanezca confrontado a la amenaza" terrorista, y pedirá una "investigación completa" sobre quién filtró la información sobre ese controvertido programa.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
"Necesitamos atar cabos antes de los ataques enemigos, no después", dijo Bush al tiempo que presentó una defensa del programa de espionaje sin arrepentirse de la medida, que ha desatado una amarga controversia en el Congreso.
"Revelar este importante programa en tiempo de guerra fue un acto vergonozoso", subrayó el mandatario en una conferencia de prensa de balance del año.
Bush dijo que no ordenó una investigación formal porque el Departamento de Justicia está ocupado con procesos originados en filtraciones de información confidencial, por lo que "realizará una investigación completa".
Dejá tu comentario