7 de junio 2002 - 00:00

Bush busca remediar fallas del FBI y CIA con superministerio

En un mensaje a la nación, el presidente estadounidense, George W. Bush, indicó que pretende crear un departamento de seguridad interior de nivel ministerial.
En un mensaje a la nación, el presidente estadounidense, George W. Bush, indicó que pretende crear un departamento de seguridad interior de nivel ministerial.
Washington (AFP, ANSA, DPA) - El presidente estadounidense, George W. Bush, pidió anoche al Congreso la aprobación de una profunda reforma en los organismos de seguridad para centralizar las decisiones en un superministerio con amplios poderes, y evitar así fallas como las evidenciadas en la prevención de atentados terroristas. El proyecto apunta a que el Departamento de Seguridad Interior tenga jurisdicción sobre la Guardia Costera, Aduanas e Inmigración, entre muchos otros organismos federales.

Bush indicó en un mensaje a la Nación: «Esta noche he pedido al Congreso apoyarme creando una única agencia permanente con una imperiosa y urgente misión: asegurar la protección del territorio estadounidense y la gente de los Estados Unidos».

El nuevo megaorganismo, calificado como la novedad más importante en materia de seguridad en medio siglo, tendrá a su cargo el servicio de seguridad del Departamento de Transportes, la Agencia Federal Manejo de Emergencias (FEMA) y algunos servicios especializados de energía y salud. El Departamento de Seguridad Interior tendrá 170.000 empleados y dispondrá de un presupuesto anual de 37.000 millones de dólares.

•Amenazas

El Servicio Secreto, que garantiza la seguridad del presidente y del gabinete, que ahora depende del Tesoro, también quedará bajo su supervisión. Tendrá también una división encargada de recolectar y analizar los datos obtenidos por los diversos servicios de información estadounidenses sobre amenazas.

En defensa del proyecto, el vocero presidencial, Ari Fleischer, indicó que se inscribe en el tránsito de «una sociedad en tiempo de paz hacia una sociedad movilizada para la guerra».

En el marco de las investigaciones que lleva el comité de Justicia del Senado para evaluar el papel de los organismos de seguridad antes y después de los atentados de setiembre, declaró
Coleen Rowley, una de las agentes del FBI cuyas advertencias fueron ignoradas. Rowley impresionó a los legisladores por los detalles sobre la forma en que el FBI no avanzó en la investigación de Zacarías Moussaoui, el único presunto miembro de Al-Qaeda procesado por los ataques terroristas, y cómo intentaron que sus denuncias posteriores a los atentados no salieran a la luz.

•Egoísmo

La agente de 47 años reclamó «menos burocracia» en el FBI y demandó que «desde su cúpula hacia abajo, se adhiera a los más altos niveles de integridad». «Hay errores causados por motivos egoístas», aseveró. Rowley había enviado una ácida carta al jefe del FBI, Robert Müller, denunciando negligencia en el FBI. Müller también fue escuchado ayer por los legisladores. «Un examen honesto y completo del FBI antes del 11 de setiembre muestra una agencia que debe evolucionar y cambiar», dijo Müller, pero estimó que ello demandará «dos o tres años». Rowley pidió protección para su carrera profesional: «Para ir directamente al grano, tengo profundas preocupaciones en relación con una delicada y sutil tentativa de vuestra parte y otros del más alto nivel en el FBI de alterar/ocultar los hechos», escribió en la carta que le había enviado al propio Müller y que ayer fue leída en el comité del Senado.

Dejá tu comentario

Te puede interesar