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Para ello, el proyecto obliga inicialmente a Israel a desmantelar las colonias construidas en los territorios palestinos en los últimos dos años y exige a la ANP controlar a los grupos radicales que cometen atentados anti-israelíes.
"Soy de esa clase de hombres que hace lo que dice, y lo que yo digo es que el mundo necesita un Estado palestino libre y pacífico", dijo por su parte Bush y añadió que su administración va a trabajar para materializar esta "visión".
"Israel tiene responsabilidades, Israel debe abordar el asunto de las colonias, Israel debe asegurarse que haya un territorio continuo que los palestinos pueden llamar su patria", dijo Bush.
"Los dirigentes reunidos en torno a esta mesa también tienen responsabilidades: combatir el terrorismo y permitir la emergencia de un Estado palestino por su propio interés", agregó.
Bush agradeció a Abbas -con quien se reunió por primera vez- por su participación "histórica" en la cumbre, a la que concurrió en lugar del presidente palestino, Yasser Arafat, aislado de las negociaciones por Estados Unidos e Israel.
"Usted tiene una responsabilidad y usted la asume. Quiero trabajar con usted así como con los otros dirigentes que están aquí", dijo Bush a Mahmud Abbas, con quien volverá a reunirse mañana en Aqaba, Jordania.
En ese encuentro, del que participará también el premier hebreo Ariel Sharon y el rey Abdallah, deberían comenzar a definirse algunas de las cuestiones más espinosas, como el retorno de los refugiados palestinos -que Israel rechaza- el estatus de Jerusalén -que ambas partes reclaman como propia- y, sobre todo, cuántas colonias desmantelará Israel.
La hoja de ruta exige un congelamiento de la construcción de colonias y el desmantelamiento de los asentamientos levantados en los últimos dos años, ya sean aquellos autorizados por el gobierno israelí o aquellos levantados sin permiso.
En este sentido, el presidente del parlamento israelí (Knesset), Rueven Rivlin, anunció hoy que Sharon está dispuesto a evacuar 17 asentamientos judíos en Cisjordania, pero no los de la Franja de Gaza, los más conflictivos y más frecuentes blancos de ataques palestinos.
Rivlin declaró al diario israelí Haaretz que los asentamientos seleccionados para su evacuación son aquellos que romperían la "contigüidad territorial" de un futuro estado palestino.




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