5 de diciembre 2006 - 00:00

Bush debió retirar embajador a la ONU

El presidente George W. Bush se da la mano con el embajador estadounidense saliente ante las Naciones Unidas, luego de que se comunicara la dimisión del diplomático.
El presidente George W. Bush se da la mano con el embajador estadounidense saliente ante las Naciones Unidas, luego de que se comunicara la dimisión del diplomático.
Washington (EFE, AFP, ANSA) - El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, aceptó con resignación la renuncia de su embajador ante las Naciones Unidas, John Bolton, quien abandonará el cargo por falta de apoyo para su confirmación en el Senado.

«Tras haberlo analizado cuidadosamente, he llegado a la conclusión de que mi servicio en su gobierno debe concluir», señaló el diplomático en una carta, fechada el pasado viernes, que envió al presidente para comunicarle su renuncia, y en la que no precisa las razones de su decisión.

Bush la aceptó pero no sin lamentarlo, porque sostiene que Bolton es la persona adecuada para representar los valores de EE.UU., y para hacer frente con eficacia a los problemas de la agenda de las Naciones Unidas.

El presidente, que ayer a la tarde recibió al embajador y a su esposa en el despacho Oval de la Casa Blanca, elogió la labor de Bolton durante su estancia en la ONU, donde «defendió de forma articulada las posiciones y valores de EE.UU., y avanzó en la expansión de la democracia y la libertad», dijo.

En una declaración difundida por la Casa Blanca, Bush añadió que el diplomático lideró negociaciones que llevaron a la aprobación de resoluciones unánimes y construyó consensos con sus aliados en cuestiones fundamentales como la crisis nuclear iraní.

Tras declararse « profundamente decepcionado» por el hecho de que no haya podido contar con el apoyo necesario para su ratificación en el cargo, el presidente arremetió contra los senadores que «optaron por bloquear» su nombramiento.

Lo hicieron, dijo Bush, pese a que el embajador contaba con un respaldo mayoritario y a sabiendas de que «sus tácticas bloquearán nuestro trabajo diplomático en un momento delicado e importante» para el país.

Uno de los senadores que impidieron su confirmación, el demócrata Chris Dodd, se alegró ayer de la retirada del embajador y animó al gobierno a que elija a un sustituto «que crea en la diplomacia y que cuente con un apoyo bipartidista fuerte». Los demócratas consideraban a Bolton, un hombre demasiado conservador y de línea dura para desempeñarse en las ONU.

  • Reacciones

    La Casa Blanca aún no ha indicado quién será la persona que lo reemplazará.

    Desde la filas republicanas, la mayoría de las reacciones a su renuncia fueron totalmente distintas.

    El líder de la mayoría republicana en el Senado, Bill Frist, dijo creer que Bolton ha demostrado ser un diplomático efectivo y un buen negociador, y no se merece que ni tan siquiera se haya sometido a votación su permanencia en el cargo.

    Lo mismo opinó el senador John McCain, quien acusó a los demócratas de bloquear el nombramiento durante un año y de «privar a EE.UU. del hombre correcto en el momento adecuado en la ONU».

    Bolton ocupa el cargo de representante permanente de EE.UU. ante la ONU desde agosto de 2005, cuando Bush lo nombró para ese puesto por designación directa, aprovechando un receso del Legislativo.

    El presidente puede recurrir a ese método en los recesos legislativos, durante los cuales tiene atribuciones para hacer nombramientos sin confirmación del Senado, pero el funcionario que se elija de esa manera sólo puede ocupar el puesto hasta acabar el período legislativo que, en este caso, concluía en enero.
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