20 de marzo 2008 - 00:00

Bush: "Irak podría caer en un genocidio si nos vamos ahora"

George W. Bushreivindicó ayer sudecisión de atacarIrak en 2003. Segúndijo, «los críticos dela guerra ya nopueden argumentarque estamosperdiendo».
George W. Bush reivindicó ayer su decisión de atacar Irak en 2003. Según dijo, «los críticos de la guerra ya no pueden argumentar que estamos perdiendo».
Washington (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - El presidente de EE.UU., George W. Bush, reconoció ayer el alto costo económico y en vidas que supuso la guerra de Irak, iniciada hace cinco años, pero dijo que la invasión fue una decisión acertada y necesaria que no lamenta.

«Nadie puede discutir que está guerra ha tenido un alto costo en vidas y en dinero, pero esos costos eran necesarios cuando consideramos el que tendría la victoria de nuestros enemigos en Irak», dijo en un discurso pronunciado en el Pentágono.

La guerra de Irak, en la que han muerto casi 4.000 soldados estadounidenses, se ha convertido en uno de los mayores dolores de cabeza para la administración Bush, no sólo por el alto esfuerzo económico que supuso, valuado en más de 400.000 millones de dólares, sino por el rechazo de buena parte de la sociedad estadounidense.

Ayer mismo, grupos de pacifistas y activistas de todo el país se manifestaron en las grandes ciudades, para pedir el fin de la contienda y exigir responsabilidades. En la capital estadounidense, 32 personas fueron detenidas cuando intentaron bloquear la entrada al IRS, la AFIP de EE.UU.

Aunque se trata de expresiones minoritarias, son un reflejo de un rechazo amplio que se manifiesta en las encuestas.

Ese sentimiento antibélico que experimenta buena parte del país se tradujo en una fuerte caída en la popularidad del presidente, cuyo nivel de aceptación no sobrepasa 26%, según datos de una encuesta de Zogby conocida ayer. Además, 7 de cada 10 estadounidenses culpan a la contienda bélica de la mala situación que atraviesa la economía, argumento que fue tomado de inmediato por los aspirantes demócratas a la Casa Blanca para insistir en la retirada de las tropas.

  • Correcto

    Pero ayer, al conmemorarse el quinto aniversario de la invasión de Irak, Bush insistió en que «derrocar a Saddam Hussein fue la decisión correcta», y aseguró que ésta «es una guerra que Estados Unidos puede y debe ganar».

    En referencia a las posturas demócratas, el mandatario dejó claro que «no podemos rendirnos ante la cara del terror. Sabemos que, si no actuamos, la violencia que está consumiendo Irak empeorará, se extenderá, y puede que llegue a niveles de genocidio».

    Por ello, dijo, el gobierno decidió en enero de 2007 acometer un fuerte incremento en las tropas desplegadas en Irak -de 130 mil a 160 mil-, medida que permitió dar un giro a la situación en el país y «abrir la puerta a una victoria estratégica en la guerra contra el terror», indicó Bush.

    Ahora, algo más de un año después de esta escalada en las tropas, «el éxito que estamos viendo en Irak es innegable, aunque algunos en Washington piden la retirada». «Los críticos de la guerra ya no pueden argumentar que estamos perdiendo en Irak, por lo que ahora argumentan que está costando mucho dinero», indicó el presidente.

    Bush insistió en su intervención en que la retirada ahora es impensable, porque esta acción sería aprovechada por Al-Qaeda para ocupar este vacío y convertir el país árabe en un santuario terrorista.

    «Si permitimos que nuestros enemigos venzan en Irak, el movimiento terrorista se verá envalentonado, con nuevos reclutamientos, con nuevos recursos, y con una renovada determinación de dominar la región y hacer daño a Estados Unidos», explicó.

    Como alternativa, Bush defendió la estrategia actual de reducir la violencia en el país y ayudar al «pueblo iraquí a establecer su democracia en el corazón de Medio Oriente. Un Irak libre permitirá luchar contra los terroristas en lugar de darles acogida».

    La conmemoración del quinto aniversario fue aprovechado por los demócratas Barack Obama y Hillary Clinton para cargar contra el candidato republicano a la presidencia, John McCain -quien respalda la estrategia de Bush-, y para insistir en sus plantes de hacer volver a las tropas cuando lleguen a la Casa Blanca.

    «Justo ayer (el martes), vimos cómo McCain confundía a los sunitas con los chiitas, y a Irán con Al-Qaeda. Será por eso que votó a favor de invadir un país que no tenía lazos con Al-Qaeda», dijo ayer Obama, quien prometió la retirada de Irak y recuperar las alianzas internacionales perdidas si llega a la presidencia.

    Hillary, por su parte, insistió en el alto costo que ha supuesto la guerra, un dinero que hubiera permitido dar asistencia sanitaria a los 47 millones de estadounidenses que no tienen seguro, resolver la crisis hipotecaria, y dar ventajas fiscales a decenas de millones de familias de clase media. Pero Irak es para ella una debilidad en el marco de su puja por la candidatura presidencial con Obama: éste recuerda una y otra vez que ella apoyó en el Senado el inicio de la guerra, al contrario de él.
  • Dejá tu comentario

    Te puede interesar