30 de enero 2002 - 00:00

Bush: "La guerra seguirá más allá de Afganistán"

Washington (AFP, Reuters, ANSA) - El presidente Bush vaticinó una larga guerra contra el terrorismo que durará años, incluso más allá de su mandato, y especificó que, entre una docena de países que amparan al terrorismo, se destacan «Corea del Norte, Irán e Irak». En el discurso sobre el estado de la Unión pronunciado anoche frente al Congreso, contundente y, por momentos, emotivo, Bush comenzó diciendo: «Nuestro país está en guerra; la economía, en recesión; pero el estado de la Unión nunca ha sido tan fuerte».

El discurso dirigido a la asamblea plenaria de legisladores, una tradición en EE.UU. en la que el presidente marca las prioridades de gobierno para todo el año, contó con la presencia de primer ministro afgano, Hamid Karzai. También estuvieron presentes las azafatas de American Airlines Hermis Moutardier e Christina Jones, quienes el mes pasado impidieron que el terrorista Richard Reid, en un vuelo desde París hacia Miami, pudiera activar los explosivos de sus zapatos, así como familiares de militares y agentes de inteligencia muertos en Afganistán. La alocución, dedicada en 80% a la guerra contra el terrorismo, fue interrumpida más de cuarenta veces por los aplausos.

Bush advirtió que «decenas de miles de terroristas en más de sesenta países son bombas de tiempo que están prontos a estallar. El precio de la indiferencia sería catastrófico»
. Especificó que «Corea del Norte se arma con misiles y armas de destrucción masiva mientras mata a su pueblo de hambre, Irán busca agresivamente esas armas e Irak hace gala de su hostilidad a EE.UU. y apoya el terrorismo». En cuanto a los grupos terroristas, señaló a Yihad, Hamas y Hizbollah con actuación en Medio Oriente y a Abu Sayyaf en Filipinas. El mandatario estadounidense destacó que hay tropas de EE.UU. en Filipinas, Bosnia y vigilan la costa de Africa, principalmente Somalia. En cambio, rescató a Pakistán, «que combate el terrorismo» (un mensaje que será leído también en la India). «La lucha contra el terrorismo está lejos de terminar y se extenderá más allá de las fronteras afganas», agregó.

El vicepresidente Dick Cheney también asistió a la ceremonia, a pesar de que desde el 11 de setiembre Bush y su vice nunca se hallan juntos en el mismo lugar.

• Protección


Bush ratificó sus planes de crear el escudo antimisiles para «protegernos a nosotros y a nuestros aliados. Estados Unidos no permitirá que los regímenes más peligrosos del mundo nos amenacen con las armas más peligrosas del mundo», dijo.

El mandatario insistió en que el Congreso apruebe el aumento de 15% de los gastos de defensa, la duplicación del presupuesto de seguridad interior y el mejoramiento del control de ingreso en el país y el tránsito entre los estados.

«La forma de salir de esta recesión es reanimar la economía mediante la promoción de las inversiones en fábricas y equipos y en aumentar el alivio impositivo para que la gente tenga más que gastar», dijo. También se comprometió a respetar la disciplina fiscal y a atender las reformas al sistema previsional «para que los trabajadores no sean víctimas del mal manejo de sus fondos de pensión» y de salud «para los más débiles», por lo que se mostró predispuesto a «extender el seguro de desempleo».

Bush instó al Congreso a aprobar la Autoridad de Promoción Comercial (TPA). La medida, que está estancada en el Senado, permitiría al presidente negociar acuerdos comerciales y presentarlos al Congreso para su ratificación o rechazo sin posibilidades de reforma.


El mandatario no hizo mención al escándalo de la quiebra del gigante energético Enron (ver aparte) que, junto con la eventualidad de que no consiga revertir la recesión, podría menguar en parte 80% de popularidad de la que Bush goza hoy en día.

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