Birmingham, EE.UU. (EFE, ANSA) - El presidente estadounidense, George W. Bush, afirmó ayer que «Estados Unidos nunca saldrá corriendo» de Irak, y reiteró que la misión militar y política emprendida en ese país es «vital» para los intereses nacionales.
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En su primera comparecencia pública tras el derribo el domingo en Irak de un helicóptero militar, en el que murieron 16 soldados estadounidenses, Bush aseguró que su administración no variará el rumbo y seguirá apostando por la reconstrucción de ese país.
«El enemigo en Irak cree que Estados Unidos saldrá corriendo. Es por eso que están deseando matar a civiles inocentes, trabajadores de las organizaciones humanitarias y a soldados de la coalición. Estados Unidos nunca saldrá corriendo», dijo el presidente.
Bush habló ante un grupo de pequeños empresarios en Birmingham (Alabama), en un discurso en el que se refirió de manera elíptica al ataque contra el helicóptero, ocurrido cerca de la localidad de Faluya.
El mandatario estadounidense añadió que «la misión en Irak es vital» y agradeció el sacrificio hecho por los soldados en una misión, dijo, que tiene por objetivo «defender la libertad».
El derribo del helicóptero, un Chinook CH-47 de transporte de tropas, fue el ataque más grave sufrido por las tropas estadounidenses desde que Bush declarara terminada la principal fase de operaciones militares en Irak, el pasado 1 de mayo. El número total de bajas mortales estadounidenses asciende ya a 250, más de la mitad de las cuales se produjeron después de que Bush declarara a bordo del portaaviones Lincoln hace siete meses que la misión en Irak se había cumplido.