16 de octubre 2007 - 00:00

Bush recibió al Dalai Lama en medio de críticas de Pekín

Imagen de archivo del 23 de mayo de 2001.
Imagen de archivo del 23 de mayo de 2001.
El presidente estadounidense, George W. Bush, recibió hoy en Washington al Dalai Lama y aparecerá por primera vez en público a su lado, pese al "profundo malestar" de China que advirtió que la visita del líder tibetano, al que considera un peligroso separatista, "socavará gravemente" las relaciones entre ambos países.

Un portavoz de la Casa Blanca, Gordon Johndroe, confirmó el encuentro sin dar mayores detalles. "Sí", afirmó el portavoz al ser interrogado sobre si Bush y el Dalai Lama, se habían reunido. "Treinta minutos, salón oval amarillo", agregó haciendo referencia a una habitación de la residencia presidencial.

Como las tres veces anteriores que Bush se reunió con el Dalai Lama, no lo hizo en el salón oval, que sirve de oficina a los jefes de Estado, con la intención evidente de no molestar a China.

Se espera que mañana el malestar de China se incremente, cuando Bush participe de una ceremonia pública en honor al dirigente tibetano.

Bush será el primer presidente estadounidense en aparecer públicamente al costado del Dalai Lama. Para incrementar la crispación china, la aparición se realizará con todo el protocolo estadounidense, bajo la majestuosa cúpula del parlamento, donde se le entregará al líder tibetano la Medalla de oro, la más alta distinción civil del Congreso.

China expresó su "profundo malestar" y su "firme oposición" y pidió que se anulara la visita, la que --señaló-- "socavará gravemente las relaciones entre China y Estados Unidos".

Representa una grave "violación de los principios básicos de las relaciones internacionales, hieren los sentimientos chinos y constituyen una grave injerencia en los asuntos internos" de China, dijo el ministro de Relaciones Exteriores, Yang Jiechi.

"Comprendemos las preocupaciones de los chinos", dijo el portavoz de la Casa Blanca, Tony Fratto, aunque desestimó que Washington estuviera interfiriendo en asuntos internos de China.

China se queja de que Estados Unidos refuerza la imagen del décimo cuarto Dalai Lama, Premio Nobel de la Paz, quien personifica en el extranjero la oposición al régimen comunista y el compromiso con la libertad.

El Dalai Lama dispondrá de una tribuna excepcional cuando tome la palabra el miércoles. La Medalla de oro del Congreso lo llevará al panteón parlamentario al lado de Martin Luther King, el papa Juan Pablo II y Nelson Mandela.

Bush mismo deberá dar un discurso en esta ocasión. China considera a Tibet como una parte inalienable de su país y se alarma con todo aquello que pueda fortalecer las tendencias separatistas del Dalai Lama.

Este último, quien huyó del "techo del mundo" tras el fracaso de un levantamiento contra la autoridad china en 1959 y que desde entonces vive en la India, asegura que sólo quiere alguna forma de autonomía para el Tibet.

Según fuentes diplomáticas, el descontento chino con Estados Unidos provocó la postergación de una reunión internacional sobre la crisis nuclear iraní prevista para el miércoles en Berlín. Oficialmente Pekín hizo referencia a "razones técnicas".

La Casa Blanca se esforzó en limitar los daños, tratando de conciliar los grandes principios y los intereses diplomáticos en un momento en el que las relaciones con China son decisivas para Estados Unidos.

Así, la Casa Blanca no publicaría fotos de la reunión del martes, contrariamente a lo que hizo en otras ocasiones, dijo Fratto.
Explicó diplomáticamente que la publicación de esta foto no era necesaria porque habría otras el miércoles en el Congreso.

El Dalai Lama parece haber salido de la Casa Blanca de manera furtiva para escapar de los periodistas que esperaban en el exterior.

Si Bush aparece el miércoles en público con el Dalai Lama es porque siempre ha asistido a las ceremonias de entrega de la Medalla de oro, justificó la Casa Blanca.

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