Bush y Olmert advirtieron sobre la "amenaza" que representa Irán
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Ninguno citó el fin de año como la fecha límite para un acuerdo de paz.
Más temprano, la portavoz de la Casa Blanca, Dana Perino, había tratado de disociar la suerte de Olmert de las negociaciones. Pero, al igual que la secretaria de Estado Condoleezza Rice el día anterior, pareció menos confiada que antes en las posibilidades de un acuerdo antes de fines de 2008.
"Creemos que es posible", dijo Perino, pero "va a ser muy, muy difícil".
Al mismo tiempo, en los territorios palestinos, el jefe de negociadores palestinos Ahmad Qorei dijo que un acuerdo antes de fin de año sería un "milagro".
Bush y Olmert prefirieron entonces entenderse para denunciar la amenaza iraní y para declarar su amistad recíproca. "Irán es una amenaza existencial para la paz. Y es muy importante que el mundo tome en serio la amenaza iraní, como lo hace Estados Unidos", dijo Bush.
Mientras los aliados de Estados Unidos miran cada vez más allá de la presidencia de Bush, las conversaciones de Olmert con el presidente amenazaban con ser veladas por la campaña estadounidense y el discurso que el candidato demócrata Barack Obama pronunció ante un influyente grupo pro-israelí.
Sólo unas horas después de reivindicar la victoria en la carrera por la investidura demócrata, Obama presentó sus credenciales pro-isralíes y prometió "eliminar" la amenaza iraní.
Pero el equipo de campaña de su probable adversario republicano John McCain lo atacó de inmediato, reprochándole haberse dicho dispuesto a hablar sin condiciones con los dirigentes iraníes.



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