2 de julio 2003 - 00:00

California no aprobó presupuesto y quedó al borde de bancarrota

Los Angeles (AFP, ANSA) - El estado más opulento y más poblado de los Estados Unidos, California, no logró aprobar ayer -como estaba legalmente establecido-su presupuesto anual, por lo que corre ahora el riesgo de tener que cerrar escuelas, no hacer pagos a proveedores y despedir hasta 30.000 empleados públicos a raíz de un insostenible déficit fiscal.

Los legisladores debían tratar el presupuesto antes de que expirara el plazo que prevé a partir del 1 de julio el comienzo de un nuevo año fiscal, pero su aprobación quedó trabada en medio de las discusiones sobre cómo ahorrar dinero y estabilizar las previsiones de gastos.

En tanto, la pelea se hizo política, con los intentos de la oposición republicana para destituir al gobernador demócrata Gray Davis, quien es responsabilizado por el déficit fiscal de 38.200 millones de dólares.

•Panorama dramático

«Intento que se logre un presupuesto creíble, balanceado y que proteja las prioridades de California: educación, seguridad pública y seguro de salud para los niños», dijo Davis.

Dentro de un grupo de 36 estados con fuertes problemas de déficit de presupuesto, el caso de California -que podría ser considerada la octava economía del mundo es el más dramático.
Con un déficit mayor al de todos los otros estados combinados enfrenta la posibilidad de quedarse sin dinero en setiembre.

El estado aporta 13% del PBI estadounidense y es considerado el termómetro de la economía nacional. En los últimos años se vio perjudicado por el enfriamiento de la economía norteamericana, el aumento del gasto en prevención de nuevos ataques terroristas y por la crisis del sector informático, clave para el estado.

La demora en aprobar el presupuesto implica la imposibilidad de hacer frente al pago de servicios y salarios de los funcionarios y del resto de la administración pública, situación que afectará también el normal dictado de clases en los cursos de verano.

Mientras los republicanos se oponen a cualquier solución que implique un aumento de impuestos, los demócratas insisten en que no habrá otra alternativa que aumentarlos y proponen además un severo recorte de gastos.

Los republicanos han comenzado a recoger firmas para revocar el mandato de Davis y necesitan 900.000 para poder lograrlo.
En tanto, la batalla por la sucesión ya está lanzada en un estado clave para los deseos de reelección del presidente George W. Bush.

En ese sentido las miradas están puestas sobre el actor austríacoestadounidense
Arnold Schwarzenegger, quien finalmente podría cumplir sus reiterados avisos de dar el salto a la arena política.

• Momento oportuno

El actor no perdió ninguna de las oportunidades que le ofreció la campaña para el estreno de «Terminator 3» para promocionar también su posible candidatura. El momento no podía ser más oportuno debido a la crisis de California.

Mientras, buena parte de la prensa liberal ya ha salido a señalar sus reservas ante una eventual candidatura del actor, conocido por sus posturas conservadoras.

Schwarzenegger, señalan, «no tiene credenciales» para enfrentar las necesidades de un estado de 34 millones de habitantes y que corre el riesgo de bancarrota. Además, «su posición sobre problemas de tránsito, exploración petrolera off-shore, crisis fiscal, polución, inmigración y escasez eléctrica siguen siendo un misterio».

Dejá tu comentario

Te puede interesar