6 de marzo 2002 - 00:00

Chávez desafía acuerdo de la oposición

El presidente Hugo Chávez desafió hoy al empresariado, los sindicatos y la Iglesia Católica a consultar al pueblo de Venezuela el "acuerdo democrático" que firmaron los tres sectores en el que se exige al gobierno varios cambios de rumbo.
   
"Yo quisiera verlos plantearle a esa grande mayoría un pacto sin Chávez... vayan pues y se lo plantean al pueblo, a ver que va a decir", afirmó el mandatario durante un acto ofrecido en el centro-norte del país.
   
Al rechazar ese acuerdo, Chavez aseguró que fue suscrito por "cúpulas" que intentan volver al viejo sistema político antes de su arribo al poder y lo comparó con el "Pacto de Punto Fijo".
   
Ese pacto fue firmado hace cuatro décadas hace cuatro décadas por los tradicionales partidos políticos, criticados permanentemente por el presidente de Venezuela.
   
"Ahora pretenden en vano re-editar lo que ya no es reeditable en Venezuela. Más nunca volverán los pactos de las cúpulas. Logramos romper el pacto inmoral de las élites que le dieron la espalda a la gran mayoría del país", sostuvo.
   
El mandatario insistió que participará de la política venezolana hasta el 2.021 e invitó a sus detractores a "reflexionar" sobre las consecuencias de un golpe de Estado en
el país.
   
"Hay algunos sectores que no terminan de aceptar que esto ocurrió y pretenden desconocer la historia misma", indicó el gobernante ante varios de los empresarios que acudieron a la cita del martes, cuando firmaron el acuerdo entre sectores opositores.
   
"Yo sigo haciendo el llamado a todos los sectores del país para que terminemos de entender y aceptar que aquí hay una Constitución, la más legítima de la que ha habido en toda la historia venezolana", aseguró.
   
La cúpula empresarial Fedecámaras, la sindical Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV) y un representante de la Conferencia Episcopal local suscribieron el "acuerdo democrático" en el que se exige a Chávez modificaciones políticas y económicas.
   
Este acuerdo fue rechazado por el gobierno, que criticó la carencia de ingobernabilidad que alegaban los firmantes y acusó a la CTV de conspirar contra el orden democrático.
   
El presidente señaló que no se dejará "tentar" por las "provocaciones" de sus adversarios y culpó a Fedecámaras y la CTV de tener "mucha culpa de lo que aquí ocurrió".
   
"Aquí se hizo común el enriquecimiento ilícito que era avalado por las cúpulas que gobernaron el país, que hicieron acuerdos y pactos cupulares", acusó.
   
Por su parte, el ministro de Defensa, José Vicente Rangel, señaló hoy que el pacto "oculta las verdaderas intenciones de un grupo de personas que quieren una salida inconstitucional del presidente de la República".
   
Señaló que los discursos ofrecidos en la firma del acuerdo fueron diferentes y contradictorios "en algunos puntos".
   
"Ese pacto tiene un nivel retórico y referido a las palabras que tocan los medios de comunicación y otro nivel que tiene connotaciones golpistas", indicó el ministro a una radio local.
   
El "acuerdo democrático" se lanzó en medio de un convulsionado ambiente político en el que Chávez encara una erosión de su popularidad, una amenaza de huelga general de los sindicatos y un déficit fiscal mayor de 8.000 millones de dólares, según datos oficiales.

Te puede interesar