Caracas (Reuters, EFE, AFP) - Más confiado que nunca, Hugo Chávez presumió ayer que su victoria es «sencillamente inevitable» en el referéndum revocatorio del domingo. En conferencia de prensa, el mandatario venezolano volvió a hostigar a George W. Bush, a quien calificó de «amo» de la oposición «que será derrotado». «Es matemáticamente imposible una derrota nuestra. A esta altura, nuestra victoria es sencillamente inevitable, nada ni nadie podrá evitarlo», dijo Chávez, para luego agotar bromas sobre las esperanzas opositoras en el «voto oculto» que no registrarían las encuestas.
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«Claro, la oposición anda hablando que si el voto oculto, que si el voto secreto, que si el voto misterioso y mágico de la bola de cristal», dijo en su conocido estilo. La tesis de los dirigentes opositores es que muchos venezolanos, entre ellos los empleados públicos, no expresaron hasta ahora su apoyo al «Sí» a la revocación del mandato presidencial por miedoa ser despedidos o atacados por los «chavistas».
Un hiriente Chávez se adelantó a invitar a la oposición a que reconozca su victoria y que al día siguiente acuda al palacio presidencial a desayunar «chigüire (el roedor más grande del mundo), yuca fresca, que me trajo mi madre, y queso llanero. O más bien a almorzar, porque el desayuno tiene que ser temprano». No obstante, aclaró que si llegase a perder el referéndum, «el mismo 15 de agosto, es decir dentro de dos días, le entrego la presidencia a José Vicente Rangel (vicepresidente), como manda la Constitución. Es más, ¡lo juro!». Pero sostuvo que si ése es el escenario, volverá «a la carga dentro de un mes como candidato presidencial».
Durante el encuentro con la prensa en el palacio presidencial Miraflores, Chávez indicó: «El gobierno de Bush será derrotado el domingo. Ellos tratan de lavarse la cara. Yo lo he dicho, esta oposición (en Venezuela) tiene un amo que se llama George W. Bush».
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