13 de noviembre 2007 - 00:00

Chile apoya a España y se suma a la pelea

Santiago (EFE, AFP) - El canciller chileno, Alejandro Foxley, repudió ayer el comportamiento de Hugo Chávez durante la Cumbre Iberoamericana y defendió el modelo económico del gobierno de Michelle Bachelet frente a las críticas del mandatario venezolano.

El canciller manifestó la molestia chilena frente a Chávez, que con sus encendidas declaraciones opacó las conclusiones del encuentro que finalizó el sábado. «Con España firmamos un acuerdo específico cuando la presidente estuvo en ese país, de asociación estratégica, de cooperación en planos múltiples. Tenemos un acuerdo de libre comercio con ellos, es un grado más alto de alianza que con Venezuela», dijo el jefe de la diplomacia en entrevista con Radio Cooperativa.

Foxley dijo, además, que Chile no comparte el estilo de Chávez y lamentó el incidente final, cuando se presentó un altercado entre el venezolano y el rey Juan Carlos. «No compartimos su estilo. Es una pena que, a último minuto, cuando estaba terminando una cumbre muy bien organizada, muy bien dirigida por la presidente, se entrara en estas descalificaciones», agregó el ministro.

En otra entrevista, la noche del sábado, Foxley había expresado la solidaridad «muy profunda» de Chile hacia el monarca y al presidentedel Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero.

El canciller desafió, además, a aquellos que propugnan experiencias pseudorrevolucionarias o atajos a que se comparen los indicadores sociales de Chile con otros de la región, en alusión a las críticas de Chávez al modelo económico chileno.

«Hemos construido una sociedad más solidaria, con medios de comunicación que pueden decir todo lo que piensan y una oposición fuerte que puede decir todo lo que piensa», dijo Foxley -contrastando claramente los casos de Chile y Venezuela- en respuesta a Chávez, que había cuestionado el tema de la cohesión social como lema de la Cumbre Iberoamericana.

A su llegada a Chile para participar en la cita, el presidente venezolano dijo que en vez de centrar los esfuerzos en la cohesión, que consideró un término ambiguo, habría que trabajar por la «transformación social» en la región.

«Invitaría a cualquier jefe de Estado, incluyendo a Chávez, a que estudie en detalle, que observe el impresionante proceso social que ha sido capaz de llevar Chile en democracia», dijo Foxley. «No me quedaría en cuestiones retóricas, comparemos los procesos y miremos los resultados», concluyó.

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