18 de mayo 2021 - 00:00

Llueve fuego amigo sobre Piñera y aliados temen por la presidencial

Pesó en las urnas la bajísima popularidad del conservador, de apenas el 9%. La prensa especula con la posibilidad de que busque oxígeno con una reforma de gabinete.

MEA CULPA. “No estamos sintonizando adecuadamente con las demandas de la ciudadanía”, admitió Sebastián Piñera tras la debacle electoral de la derecha chilena.

MEA CULPA. “No estamos sintonizando adecuadamente con las demandas de la ciudadanía”, admitió Sebastián Piñera tras la debacle electoral de la derecha chilena.

Santiago - Aunque todos presagiaban que la baja popularidad del presidente Sebastián Piñera, de solo 9%, tendría un fuerte impacto en los resultados de las elecciones del fin de semana, el enojo en la alianza oficialista Chile Vamos fue profundo, al punto que nadie se acercó en la noche del domingo hasta el palacio de La Moneda.

“La ciudadanía ha dado un claro y fuerte mensaje al Gobierno y a las fuerzas políticas tradicionales”.

“No estamos sintonizando adecuadamente con las demandas de la ciudadanía. Estamos siendo interpelados por nuevas expresiones y nuevos liderazgos. Es nuestro deber escuchar con humildad y atención el mensaje de la gente y esforzarnos por interpretar y responder mejor a las necesidades, anhelos y esperanzas de los chilenos”, admitió.

Ante las reacciones internas, el ministro portavoz de Gobierno reconoció que los resultados (ver pág. 18) fueron un “llamado de atención” pero aseguró que “este no es el momento de apuntarnos con el dedo”.

En entrevista con T13Radio indicó que lo ocurrido es “una interpelación a toda la política tradicional, que incluye al Gobierno. Lo que queda es hacernos cargo de eso, adaptarnos a esa realidad y ver cuáles son las formas en que tenemos que acercarnos a la ciudadanía para que confíe en las vías tradicionales”.

En ese sentido, insistió en que hay “una interpelación a todas las élites, la económica y la política”.

Fuentes de T13 Radio señalaron que el mandatario se arriesgará con un nuevo gabinete para enfrentar sus últimos diez meses mientras sus partidos tienen 72 horas para inscribir candidatos para las primarias de junio, que desembocarán en las presidenciales del 21 de noviembre.

El candidato de Renovación Nacional, Mario Desbordes, antes que hablara el jefe de Estado, dijo que su sector “no ha sabido interpretar las demandas de la ciudadanía”.

El siempre optimista Joaquín Lavín, de la Unión Demócrata Independiente (UDI), intentó restar dramatismo, pese a que el consejo general deberá proclamar a su candidato, donde también compite la reelecta alcaldesa Evelyn Matthei.

Los resultados no solo afectaron a la derecha sino también a los partidos tradicionales del centroizquierda –socialistas, democristianos, “pepedés” progresistas y socialdemócratas–, que fueron desplazados con holgura por los jóvenes que constituyeron la Lista de Pueblo, de alma izquierdista y surgida al calor de las movilizaciones de octubre de 2019.

Sin líderes ni voceros conocidos –salvo Giovanna Grandón, transportista escolar, conocida como “Tía Pikachu” por el disfraz que usó en la protesta del 18/O-, eligieron 24 escaños de los 155 que componen la convención constituyente.

Se creía que la baja participación favorecería a la derecha –por cuanto la votación es mayor en las comunas acomodadas que en las más pobres–, pero la coalición de Gobierno no alcanzó el tercio de los convencionales para influir con mayor fuerza en el devenir del proceso.

Agencia ANSA

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