12 de febrero 2004 - 00:00

Clark, inexperto, sin votos y sin dinero

Washington (AFP) - El general retirado Wesley Clark, que no logró jamás hacer despegar su campaña anunció, ayer en Arkansas, su retiro de la interna demócrata por falta de votos y de fondos para continuar la campaña.

«Este es el final de la campaña por la presidencia, pero no es el fin de nuestra causa», dijo Clark en su pueblo natal, Little Rock, Arkansas. El ex general admitió que además del escaso apoyo popular que sólo le permitió ganar en Oklahoma y obtener 85 delegados sobre 511 disputados, tampoco tenía dinero para proselitismo.

Su retiro ocurrió un día después de un decepcionante tercer lugar en dos primarias cruciales realizadas el martes en los Estados sureños de Tennessee y Virginia.

Cercano al ex presidente demócrata Bill Clinton, quien le brindó su apoyo al igual que la cantante Madonna, este militar de cuatro estrellas, de 59 años, fue comandante supremo de las fuerzas de la OTAN en Europa desde julio de 1997 hasta mayo de 2000. Fue en ese cargo que dirigió y ganó la primera guerra de la Alianza Atlántica en 1999 en Kosovo contra los serbios.

El general retirado sacó a relucir sus orígenes sureños para vencer en las primarias demócratas, ya que los tres últimos presidentes demócratas eran naturales de esa zona, pero tampoco le sirvió.

Clark también se apoyó mucho en su carisma personal: un físico seductor, una mirada penetrante, cabellos plateados y una gran inteligencia que incluso sus detractores le reconocen, aunque en el ejército muchos lo consideraban brusco y autoritario.

Su inexperiencia política no lo ayudó.
No pudo remontar entre los demócratas su admisión de que votó a los presidentes republicanos Richard Nixon y Ronald Reagan. Intentó parecer progresista apoyando el aborto, la política de promoción de las minorías raciales y por la protección ambiental.

Clark prometió seguir luchando contra los «errores fatales» que atribuyó a la política exterior del presidente George W. Bush, a quien culpó además por «tres millones de empleos perdidos», el déficit fiscal «que explota» y las fuerzas armadas envueltas en Irak «en una guerra en la que no teníamos que estar combatiendo». «Nuestro país está bien atendido con John Kerry, John Edwards y Howard Dean, y los aplaudo», concluyó Clark.

Dejá tu comentario

Te puede interesar