16 de julio 2008 - 00:00

Colombia admitió que usó el logo de la Cruz Roja en el rescate de Ingrid Betancourt

Alvaro Uribe.
Alvaro Uribe.
El presidente de Colombia, Alvaro Uribe, admitió y pidió disculpas hoy por la utilización indebida por parte de un oficial del Ejército de un emblema de la Cruz Roja Internacional en la operación de rescate de Ingrid Betancourt y otros 14 rehenes de las FARC, que está vedada por acuerdos multilaterales.

"Lamentamos que esto hubiera ocurrido", dijo Uribe al asumir como presidente y comandante en jefe "toda la responsabilidad política por este error" que está prohibido por el Derecho Internacional Humanitario, informaron las agencias de noticias ANSA y DPA y el diario colombiano El Tiempo.

De este modo, el mandatario colombiano reprodujo la reacción que tuvo tras el ataque del Ejército colombiano a un campamento de las FARC, el 1 de marzo, en una incursión en territorio de Ecuador que primero fue negada y finalmente admitida.

Uribe dijo hoy que uno de los militares que participó en la operación reconoció que por nerviosismo, a última hora y "contradiciendo órdenes oficiales" se puso un pechera con el símbolo humanitario.

Según Uribe, en el momento de ejecutar el operativo el oficial vio "tal cantidad de guerrilleros que se puso en una situación de mucho nerviosismo, que temió por su vida y que sacó el pedazo de tela con los símbolos del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) que llevaba en el bolsillo y lo puso sobre su chaleco".

El CICR afirmó hoy en un comunicado que "el emblema de la Cruz Roja tiene que ser respetado en todas las circunstancias y no puede ser usado de manera abusiva", al criticar su empleo no autorizado durante la liberación de rehenes el 2 de julio.

La entidad emitió su pronunciamiento minutos después de que el presidente Uribe atribuyó sólo a "un oficial" del Ejército de Colombia la utilización de los símbolos del organismo.

La Cruz Roja recordó que como entidad neutral e imparcial en los conflictos "debe tener la confianza de todas las partes" para "llevar a cabo su acción".

El organismo humanitario recordó que "el uso del emblema de la Cruz Roja esta específicamente reglamentado por los convenios de Ginebra" y que se trata de "un signo protector que permite a sus representantes acceder a las zonas mas afectadas por el conflicto armado".

Uribe también reveló que esta mañana el ministro de Defensa Juan Manuel Santos se reunió con delegados del CICR para explicarles el hecho y pedirles disculpas por ello, y aseguró que no se revelará el nombre del oficial involucrado y que tampoco será sancionado por su conducta.

El gobernante señaló que espera que el CICR acepte las disculpas, teniendo en cuenta que en la operación no se utilizaron armas y que el responsable admitió que actuó de forma "equivocada y contrariando las órdenes" que le habían dado.

Al revelar la información sobre el uso de emblemas en el rescate cumplido el pasado 2 de julio, que permitió la liberación de Betancourt, de tres estadounidenses y 11 militares y policías, la cadena de televisión de Estados Unidos CNN afirmó que eso puede ser considerado como "un crimen de guerra".

Sin embargo, el fiscal general de Colombia, Mario Iguarán, dijo que difícilmente en este caso se puede tipificar el delito de perfidia, pues las normas del Derecho Internacional Humanitario (DIH) indican que para que ello ocurra se debe haber producido un ataque al adversario.

"Si bien simular pertenecer a la Cruz Roja puede ser cuestionable, la norma internacional dice que hay que tener voluntad de atacar al adversario y aquí no se le hizo daño", dijo Iguarán.

Poco antes de que Uribe admitiera el hecho, su vicepresidente Francisco Santos había descartado el uso del emblema en la denominada "Operación Jaque", aunque resaltó que "el gobierno ya decidió iniciar una investigación".

"Lo que sí hubo fue una operación limpia de engaño en donde se utilizaron unos emblemas distintos, humanitarios y de colores azul y rojo que obviamente se necesitaban para dar la impresión de que era este tipo de operación, pero en ningún momento se usurpó la función del CICR ni sus símbolos", añadió Santos.

Los militares que ejecutaron el rescate infiltraron a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y les hicieron creer a jefes rebeldes que eran miembros de una organización humanitaria que trasladaría a los secuestrados, según la versión oficial.

En la operación fueron capturados dos guerrilleros que subieron junto con los secuestrados a un helicóptero, quienes han asegurado que no traicionaron a las FARC, como afirmó el grupo armado, sino que fueron engañados en una operación de inteligencia.

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