El presidente colombiano Andrés Pastrana suspendió el diálogo de paz con las FARC, luego de que el grupo desviara un avión para secuestrar a un pasajero, y desde la madrugada de ayer el mandatario ordenó una operación militar inédita para retomar el control de la zona desmilitarizada de 42.000 km2, que le había cedido a la guerrilla desde 1998.
Florencia, Colombia (AFP, DPA, Reuters, ANSA) - Con el bombardeo de 85 puntos estratégicos de la ex zona desmilitarizada, el ejército colombiano inició en la madrugada de ayer la Operación Tanatos contra la guerrilla de las FARC, tan sólo tres horas después de que el presidente Andrés Pastrana diera por concluido en la noche del martes el proceso de paz. Las operaciones aéreas continuaban anoche y se aguarda para hoy una masiva incur-sión terrestre de 5.000 hombres. Todas las alarmas se encendieron por lo que puede ser una guerra de consecuencias dramáticas, ya que se trata de un choque entre un ejército convencional y la mayor fuerza guerrillera de América, en medio de poblaciones rurales de civiles.
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El desvío, el martes pasado, de un avión de línea que iba de Neiva a Bogotá, para secuestrar al senador opositor José Eduardo Gechen Turbay, motivó la drástica decisión del presidente Pastrana de concluir la vigencia de la zona desmilitarizada de cinco municipios de los departamentos de Caquetá y Meta (42.000 kilómetros cuadrados), que él mismo había dispuesto luego de asumir en 1998, como una especie de área protegida neutral para las marxistas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia. Junto con la decisión de concluir el proceso de paz, el mandatario llamó a los guerrilleros «terroristas, secuestradores y narcotraficantes».
El proceso había sobrevivido a mediados de enero pasado a una aguda crisis, que fue salvada a último momento a instancias de las Naciones Unidas y de los países garantes. Se fijó una nueva fecha tope para lograr un acuerdo, el 7 de abril. El presidente Pastrana descartó que las negociaciones de paz encaradas en Cuba con el otro grupo subversivo, el Ejército de Liberación Nacional, fueran también a truncarse y, por el contrario, las consideró «un ejemplo en el que las partes tienen voluntad de paz».
Al menos 5.000 hombres participaron de 200 operaciones aéreas, llamada Tanatos (muerte en griego). El bombardeo apuntó sobre todo a pistas de aterrizaje y campamentos guerrilleros, y se reanudó al mediodía y a la noche. La dimensión de un conflicto abierto con una guerrilla que tiene nada menos que 17.000 militantes generó preocupación en los países limítrofes, entre ellos Perú, Panamá, Ecuador, Venezuela y Brasil, que comenzaron a reforzar las fronteras, amén de las reacciones de Washington (ver aparte).
El general Euclides Sánchez, segundo coman-dante del ejército, señaló que los bombardeos de ayer son «operaciones conjuntas» entre el ejército y la fuerza aérea, comandadas desde la base de Tolima. La operación aérea es la primera parte de una estrategia que procura llegar hoy por tierra a la población de San Vicente del Caguán, corazón de la ex zona desmilitarizada.
• Pobladores temerosos
Los 100.000 habitantes de la zona ahora militarizada se sienten a la intemperie. Además de los combates que se desarrollarán en las proximidades de los poblados o campos que habitan, temen ser víctimas de represalias de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC, paramilitares de extrema derecha) ya que éstas sospechan que algunos pobladores de la región fueron colaboradores de las FARC. La situación en San Vicente del Caguán no revelaba migraciones masivas de la población, aunque sí se respiraba un ambiente de tierra de nadie, ya que los rebeldes se habrían retirado hacia la Serranía de Chiribiquete, al sur de la zona de distensión.
Los aviones que actuaron fueron OV-10, AT-37, Kafir y helicópteros Black Hawk, de la base de Tres Esquinas (Caquetá) según otra fuente militar.
La fiscalía colombiana solicitó anoche a la Interpol que esa fuerza participe en todo el mundo de la captura de los miembros de las FARC. En el frente interno, Pastrana encontró un amplio apoyo y comprensión de parte de políticos, militares y hasta jefes eclesiásticos. El proyecto de la zona neutral fue del propio Pastrana, implementado pocos meses después de que asumiera, pero en los últimos meses se hicieron intensas las presiones de diversos sectores que consideraban inútil cualquier negociación con la guerrilla. Además, el candidato presidencial independiente de derecha, Alvaro Uribe, uno de los férreos opositores al proceso, ocupa el primer lugar en las encuestas.
El enviado especial de la ONU para Colombia, James Lemoyne, uno de los más activos defensores del diálogo de paz, hizo un «llamado urgente a las FARC, como a todos los actores armados, para que respeten la vida de los civiles».
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