28 de octubre 2002 - 00:00

Cómo afectará a la Argentina

Las mismas incógnitas que se plantean los mercados respecto de las políticas que finalmente implemente Lula en Brasil invaden a empresarios y políticos argentinos.

Si bien el presidente electo ha hecho del Mercosur una de sus banderas sobre todo para confrontar la negociación por el Acuerdo de Libre Comercio de las Américas (ALCA), surgen interrogantes acerca de sus verdaderas intenciones.

Porque detrás de su manifiesta simpatía por el bloque comercial regional, quienes interpretan el pensamiento de los líderes del Partido de los Trabajadores (PT) advierten que los países integrantes del Mercosur deberán prepararse para negociar y convivir con posturas más proteccionistas y agresivas. El invertir fuera del Brasil o abrir mercados a la competencia externa es interpretado como un castigo para los trabajadores brasileños, para los ideólogos del PT. Por ende, las políticas de defensa de la industria nacional serán parte del menú que el nuevo gobierno utilizará como ariete en pos de reactivar la economía. Ello sin duda influirá en el tenor y en las resoluciones de los conflictos pendientes en el ambito del Mercosur. Principalmente en aquellos vinculados con sectores sensibles como el agropecuario, en los temas de porcinos, pollos y derivados, o con la industria, fundamentalmente mano de obra intensiva como la textil o calzado, sin soslayar la de muebles o metalúrgica.

Sin embargo, esto no impedirá cierto pragmatismo de quien tardara más de dos décadas en llegar al poder, y combine así el perfil revolucionario con la realidad del mercado. Por eso los intentos en pos de una mayor integración, como el caso de una unificación monetaria o tendientes a coordinar políticas macroeconómicas, chocarán con las posturas proteccionistas.

Pero las preocupaciones también van por el lado de algún abrupto giro de Lula hacia posturas de izquierda, en franca oposición con el Fondo Monetario Internacional y la banca extranjera, lo que termine generando que los capitales externos se alejen de la región sin discriminar ni los fundamentos macroeconómicos ni los avances en reformas estructurales de los distintos países.

Quizás el cóctel entre un mayor proteccionismo y el posible freno del ingreso de capitales internacionales sean los factores que más afecten la ansiada recuperación de la economía argentina.

De este modo habrá que monitorear los primeros pasos en las negociaciones del nuevo gobierno brasileño con el FMI, en cuanto al último acuerdo alcanzado por el tándem
Pedro Malan-Arminio Fraga.

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