Con apoyo de bombardeos aliados, los rebeldes libios avanzan sobre las fuerzas de Gadafi
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En Ras Lanuf, los escombros de la batalla estaban regados alrededor de la entrada oriental a la localidad, que había sido bombardeada por aire.
Al menos tres camiones de las fuerzas de Gaddafi aún estaban humeantes. Municiones, bolsas plásticas de raciones dejadas junto a un pequeño recipiente con una comida a medio consumir indicaban que los soldados del gobernante libio fueron atacados hasta ser obligados a retirarse.
Mansour al-Breik, un combatiente de 20 años, dijo: "Los asaltos aéreos comenzaron a partir de la medianoche y se extendieron hasta las 03.00 de la mañana".
Mientras la prensa extranjera pasaba, los rebeldes cantaban: "Sarkozy, Sarkozy, Sarkozy", en referencia al presidente francés y los asaltos aéreos de una coalición que incluye a Francia y está destinada a proteger a los civiles.
Mientras la línea de fuego se movía hacia el corazón del bastión de Gadafi, las fuerzas del Gobierno impactaron el sábado Misrata, en el oeste, con fuego de tanques y artillería, y reanudaron sus ataques luego de una ofensiva aérea aliada.
"Misrata está siendo atacada, la ciudad y la zona del puerto donde hay cientos de trabajadores. No sabemos si se trata de artillería o morteros", dijo el domingo desde Misrata un residente llamado Saadoun.
Un habitante de la ciudad declaró que la situación humanitaria del lugar era muy mala, pero que los rebeldes señalaron que lucharían hasta liberar a la ciudad de las manos de Gadafi.
"Misrata ha estado bajo asedio por 38 días", aseveró otro residente llamado Sami por teléfono. "No hay mucha comida, el agua es difícil de encontrar y las personas están obligadas a usar pozos para obtenerla. Tenemos problemas con las medicinas", agregó.
Un rebelde en Misrata dijo a Reuters que Gaddafi estaba ocupando todo su peso en atacar a Misrata a fin de controlar todo el oeste del país, luego de perder el este.
El portavoz del Gobierno libio Mussa Ibrahim dijo a periodistas en la capital, Trípoli, que Gaddafi dirigía a las fuerzas, pero pareció sugerir que el líder podría desplazarse por el país para mantener su paradero en el misterio.
"Está liderando la batalla. Está liderando a la nación hacia adelante desde cualquier lugar del país", declaró Ibrahim.
"Posee varias oficinas, varios lugares en Libia. Les aseguro que está liderando a la nación en este mismo minuto y que está en comunicación continua con todos en el país", sostuvo.
Consultado si Gaddafi estaba moviéndose constantemente, Ibrahim declaró que: "Es un tiempo de guerra. En tiempos de guerra actúas diferentemente".
Capturar Ajdabiyah fue una gran victoria moral para los rebeldes, una semana después de que partieran los ataques aéreos para cumplir con una zona de exclusión aérea dictaminada por Naciones Unidas.
"Esta es una victoria de Dios", dijo Ali Mohamed, un profesor de 53 años del bastión rebelde en Bengasi.
"Insha'allah (Quiera Dios), saldremos victoriosos. Tras dos días, estaremos en Trípoli", declaró.
Fouzi Dihoum, un empleado de una compañía de catering, dijo que los rebeldes podrían avanzar porque el área entre Ajdabiyah y Sirte estaba desierta, donde las fuerzas de Gaddafi eran blancos fáciles para los aviones.
"No hay lugar donde esconderse. Es un área abierta", declaró. La semana pasada, funcionarios libios dijeron que cerca de 100 civiles murieron en ataques de la coalición, pero el secretario de Defensa estadounidense, Robert Gates, desestimó esa afirmación.



