Washington (EFE, AFP) -Los resultados de las pruebas realizadas a un proyectil sospechoso de contener gas sarín, hallado recientemente en Irak, confirmaron la presencia de esa sustancia letal, anunciaron ayer fuentes militares.
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Un laboratorio de EE.UU. confirmó los resultados de otras pruebas realizadas previamente, explicaron ayer fuentes del Pentágono.
Se trata de un proyectil de artillería de 155 milímetros designado para propagar dicho agente mortífero en el campo de batalla, y que fue preparado con un dispositivo artesanal para estallar al paso de un convoy estadounidense, el pasado día 15. Lo que aún es incierto es su origen, aunque el ejército estadounidense se ha fijado como prioridad despejar esta incógnita cuanto antes, añadieron las fuentes.
Algunos expertos mencionan la posibilidad de que podría proceder de un amplio arsenal de armas químicas en Irak que los rebeldes pueden utilizar ahora. Otros consideran que puede tratarse de un proyectil experimental fabricado antes de la Guerra del Golfo Pérsico (1991). Este es el primer hallazgo de un arma química en Irak. El gobierno del presidente George W. Bush justificó su decisión de invadir Irak afirmando que el régimen de Saddam Hussein ocultaba armas de destrucción masiva.
Otro punto que aún no está claro es si quienes lo colocaron al borde una carretera para que explotara al paso de un convoy militar sabían que contenía componentes químicos, ya que no tenía marcas o inscripciones que precisaran exactamente su contenido.
El obús es considerado del «tipo binario» porque incluye dos componentes separados por motivos de seguridad durante el transporte y manejo, y que se mezclan y forman el sarín tras la explosión.
Aunque la explosión del artefacto no causó ningún herido, ya que la detonación sólo fue parcial, dos especialistas que lo manipularon posteriormente recibieron asistencia por «exposición menor» al gas letal.
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