Congreso cerrado, tiros y pedidos de golpe en Ecuador
El izquierdista Rafael Correa marcha aceleradamente hacia su "revolución socialista" a lo Chávez y, de manera poco sorprendente, arrasa en el camino con la débil democracia del país más inestable de América latina. Hizo todo de un plumazo: coaccionó al Congreso para arrancarle un referéndum de convocatoria a una Asamblea Constituyente y aprovechó la rebelión de una mayoría de los diputados para dejar exangüe al Legislativo, logrando que la Justicia destituyese a nada menos que 57 legisladores (sobre un total de 100). La reacción de éstos, que pretendieron ayer entrar a sesionar, derivó en represión policial, con varios heridos. Por si eso fuera poco, pistoleros oficialistas dispararon luego contra los simpatizantes opositores que comenzaban a congregarse ante el edificio. Pero la " revolución" tiene también un costado económico y ayer se dio el puntapié inicial al "default". El gobierno anunció que desconocerá tanto el capital como los servicios de los bonos AGD, mayoritariamente en poder del Banco Central de ese país. El plan de Correa avanza; lamentablemente, Ecuador se queda en el camino.
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Diputados de la oposición ecuatoriana forcejearon ayer con policías que les impedían ingresar en el Congreso
en Quito (izquierda). Luego, desconocidos balearon a un grupo de manifestantes opuestos al izquierdista
Rafael Correa (arriba).
Los incidentes comenzaron temprano, cuando una decena de diputados del PRIAN y del PSP intentó romper un cerco de policías que custodiaba uno de los accesos laterales del recinto legislativo. Tras casi una hora de forcejeos, los policías permitieron que los legisladores destituidos llegaran hasta un patio externo del recinto y luego al salón del pleno, por orden del presidente de la Cámara, Jorge Cevallos, también opositor, pero que no se encuentra en la lista de los cesados por el TSE.
Cevallos indicó que permitió el ingreso de los diputados para proteger la integridad física de éstos, pero luego anunció que suspendería la sesión ordinaria convocada para ayer.
El jefe del Parlamento suspendió la sesión, de forma oficial, luego de tomar lista a los legisladores presentes, incluidos los cesados, lo que fue criticado por otros congresistas contrariosa que sus colegas vuelvan. En la sala del pleno había 24 presentes, incluido Cevallos, lo que en cualquier caso no permitía instalar la sesión, ya que se requiere un quórum de 51.
Al grito de «dictadura no, democracia sí», los destituidos acusaron a Correa de ser el causante del «caos» y la «ruptura institucional» en el país, tras tildar de «inconstitucionales» sus ceses por parte del TSE.
Los diputados destituidos que se encontraban en el interior del Congreso, y quienes en principio anunciaron que sólo los sacarían «muertos», tuvieron que desalojar el recinto aceleradamente para evitar ser alcanzados por cientos de manifestantes que se congregaron en las afueras de la sede legislativa.
Los manifestantes, que exigían el «desalojo» de los destituidos, persiguieron a una camioneta, resguardada por agentes de civil y en la que se escondía media docena de diputados cesados, que abandonaron el lugar a gran velocidad.
En tanto, el Tribunal Constitucional anunciaba que no admitía a trámite la solicitud del presidente del Congreso para dirimir el conflicto entre el Legislativo y el TSE, originado por la convocatoria de la consulta.
Cevallos pidió al TC dejar sin efecto la resolución del Congreso en la que sustituyó al presidente del TSE, Jorge Acosta, y la posterior del órgano electoral en la que fueron destituidos los 57 diputados. Correa responsabilizó de posibles actos violentos a los opositores, a quienes acusó de caer en «actos de provocación».
En tanto, los diputados cesados estimaron que el presidente se ha declarado « dictador» y sugirieron una intervención militar para removerlo.
«El Ejército permanece en estos momentos alerta; me imagino que en algún momento serán convocados los miembros de las Fuerzas Armadas y ojalá no sea para más desorden, sino para poner orden y volver a la democracia», sostuvo el legislador Federico Pérez a la venezolana Unión Radio. El diputado añadió que Correa «ya se ha declarado dictador» y ha «disuelto el Congreso».

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