2 de septiembre 2004 - 00:00

Conmoción: chechenos toman escuela rusa con 300 rehenes (132 niños)

Soldados de elite rusos tomaron ayer posiciones en torno a la escuela secuestrada en la ciudad de Beslan (izquierda). La incursión de los terroristas chechenos generó desesperación entre los familiares de los niños cautivos (derecha) y sumió en la angustia a todo el país.
Soldados de elite rusos tomaron ayer posiciones en torno a la escuela secuestrada en la ciudad de Beslan (izquierda). La incursión de los terroristas chechenos generó desesperación entre los familiares de los niños cautivos (derecha) y sumió en la angustia a todo el país.
Beslan, Rusia (AFP, EFE, ANSA) - En un hecho que sacudió a Rusia, un comando de 17 hombres y mujeres armados mantenía secuestradas anoche a unas 300 personas, entre ellos 132 niños, en una escuela de Osetia del Norte, una república rusa del Cáucaso vecina de la conflictiva Chechenia.

Las autoridades rusas no acusaron abiertamente a los separatistas chechenos de estar detrás de este dramático secuestro, pero todo apunta a la responsabilidad de un grupo terrorista de ese origen. Desde la escuela, un hombre dijo al diario estadounidense «The New York Times» que representa al «Segundo Grupo de Salakhin Riadus Shakhidi», una célula rebelde que se sospecha es dirigida por el conocido nacionalista, Shamil Basayev. Este último reivindicó el secuestro en un teatro moscovita en octubre de 2002 (ver nota vinculada).

• Cerco

La escuela, situada en Beslan, ciudad de unos 40.000 habitantes, ubicada a 20 kilómetros al norte de Vladikavkaz, la capital de Osetia del Norte, está rodeada por un gran número de vehículos blindados y camiones del ejército. Sin embargo, anoche reinaba la quietud para evitar que cualquier movimiento hiciera sospechar a los secuestradores de que se estaba preparando un asalto al colegio. En las afueras, psicólogos atendían a los desesperados familiares de los cautivos, entre los que incluso hay bebés.

El ataque rebelde comenzó con un tiroteo que causó nueve muertos. Dos personas, incluido un asaltante, murieron en el acto y otras siete, heridas, fallecieron en un hospital.


A lo largo del día reinó la confusión sobre el número exacto de secuestrados. A última hora, el FSB (servicio secreto ruso, ex KGB) declaró que en total había 300 rehenes. La célula de crisis, creada por el presidente Vladimir Putin, estableció el número de niños en 132, basándose en las declaraciones de las familias, mientras que la agencia rusa «Itar-Tass» mencionó una cifra total de 400 secuestrados.

Ante el segundo acto terrorista en menos de 24 horas, después del atentado que el martes a la noche dejó 10 muertos en Moscú, el presidente Putin regresó urgentemente a la capital rusa, desde Sochi, en el Mar Negro. Convocó inmediatamente al ministro del Interior, al jefe del FSB y al de la Guardia de Fronteras, pero no hizo ninguna declaración pública. Los secuestradores, vestidos de negro y encapuchados, llegaron en dos vehículos, entre ellos un camión de la policía que habían robado, e irrumpieron en la escuela; la que había organizado para ayer una ceremonia para celebrar el regreso a las clases. En el medio de la confusión, 50 niños lograron escapar.

Los niños fueron encerrados en el gimnasio de la escuela, que fue minada por el comando, con la aparente intención de hacerla saltar por los aires.
Los secuestradores, que se resistieron a recibir remedios, agua y alimentos para los rehenes. Dijeron que matarían a 50 niños por cada baja que sufran. Piden negociar con los presidentes de Osetia del Norte y de la vecina Ingushetia y reclaman la liberación de personas detenidas en la segunda después de los ataques del 22 de junio, reivindicados por los rebeldes chechenos.

Los agresores se negaron a hablar con el mufti (líder musulmán) local y quieren entrevistarse con el doctor
Leonid Rochal, un famoso cirujano que participó en la mediación con el comando que llevó a cabo el secuestro del teatro en Moscú y que llegó a Beslan a última hora de ayer.

• Niños ilesos

«Ningún niño resultó herido y están todos bien», dijo Valeri Andreyev, jefe del FSB en la República de Osetia del Norte, quien citó conversaciones telefónicas con los secuestradores.

Este hecho se produce ocho días después del doble atentado contra dos aviones de línea rusos, atribuido a dos mujeres chechenas, que dejó por lo menos 90 muertos.

El presidente separatista checheno (en el exilio),
Aslan Masjadov, aseguró en una declaración en la página independentista kavkazcenter.org que «los innumerables crímenes contra la humanidad perpetrados por Rusia hacían posible respuestas inhumanas desesperadas» como ésta.

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