9 de abril 2003 - 00:00

Consejo de seguridad se reunió por Corea del Norte

El Consejo de Seguridad mantuvo el miércoles consultas a puertas cerradas sobre el tema nuclear en Corea del Norte, las que, a causa de la oposición de China y de las reservas de Rusia, terminaron sin que se tomaran medidas concretas.
   
Los quince miembros del Consejo de Seguridad no se pusieron de acuerdo para realizar nuevas consultas sobre el tema y prefirieron, según varios diplomáticos presentes, hacer referencia a "los esfuerzos diplomáticos regionales".
  
El embajador de Estados Unidos ante la ONU, John Negroponte, dejó entrever cierto escepticismo cuando declaró que quería "creer y esperar que una solución diplomática estaba en el ámbito de lo posible".
  
Washington considera que el tema nuclear norcoreano incumbe a la comunidad internacional, mientras que Pyongyang estima que se trata de un asunto bilateral, que sólo puede ser solucionado con conversaciones directas entre Corea del Norte y Estados Unidos, que hasta ahora las ha rechazado.
   
El ataque a Irak por Estados Unidos aumentó, por otro lado, la desconfianza del régimen norcoreano, que considera que su seguridad está amenazada, a pesar de que Estados Unidos afirma, como repitió el miércoles Negroponte, que busca "una solución pacífica" al diferendo.
   
"Los dirigentes norcoreanos", declaró el martes a la prensa el asesor especial del secretario general de la ONU para Corea del Norte, "nos dijeron que este ataque constituía para ellos la confirmación de que Estados Unidos tenía la intención de pasar a la acción y que eran los próximos en la lista".
   
"La amenaza a su seguridad que supone Estados Unidos es (para los norcoreanos) el tema principal", destacó Maurice Strong. Las supuestas violaciones por el régimen norcoreano de sus obligaciones en el ámbito nuclear ya habían sido tratadas en febrero último por el Consejo de Seguridad.
   
Las autoridades norcoreanas, de las que Washington sospecha que tienen dos bombas atómicas, volvieron en efecto a poner en marcha la central nuclear de Yongbyon, que funciona a base de plutonio, y expulsaron a los dos inspectores de la Agencia Internacional para la Energía Atómica (AIEA).

El 10 de enero anunciaron asimismo el retiro de Corea del Norte del Tratado de No Proliferación (TNP), que busca limitar la posesión de armas atómicas a los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU.
   
"El simple hecho de que estas consultas tengan lugar es en sí mismo destacable", había comentado a la AFP antes del inicio de la sesión. En efecto, si Estados Unidos las deseaba, China se oponía a ellas.

Rusia, por su parte, las había considerado "prematuras y contraproducentes" y su embajador ante la ONU, Serguei Lavrov, recordó el miércoles que Moscú nos las había pedido.
   
En lo que atañe a Corea del Norte, había declarado que ellas eran "un preludio de la guerra" y advirtió que cualquier eventual sanción sería considerada "un acto de guerra".
   
La agencia oficial norcoreana, Korean Central News, recordó el miércoles a Japón que "debe comportarse con discreción y tener en cuenta que también está a tiro de la RDPC (República Democrática y Popular de Corea)".

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