Conservadores daban anoche paliza a Blair

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El Partido Laborista del primer ministro británico Tony Blair sufrió ayer grandes pérdidas en las alcaldías de Inglaterra, con una derrota en al menos 600 municipios, además de una eventual pérdida del control en Gales, según una encuesta en boca de urna suministrada por la «BBC» al cierre de esta edición.

En Escocia, donde se elige a los 129 miembros del Parlamento autónomo de Edimburgo, el laborismo y los nacionalistas del SNP, que buscan la independencia, estaban « cabeza a cabeza». Las mesas electorales cerraron a las 22 locales, y se estimaba que los primeros resultados oficiales se conocerán hoy a primera hora.

  • Riesgo

    Según la misma encuesta, el laborismo enfrenta el riesgo de pérdida de muchas alcaldías en el sur de Inglaterra, así como también del control en la Asamblea de Gales. Por su parte, los conservadores ganaron el control de entre 600 y 700 municipios en Inglaterra, tras obtener 40% de los votos, según los primeros informes de boca de urna. En caso de repetirse esos resultados en una elección general, prevista para 2009, el partido conservador obtendría mayoría para formar gobierno.

    Los laboristas ya estaban preparados para sufrir fuertes derrotas en las elecciones municipales, el Parlamento escocés y la asamblea galesa debido al descontento por la guerra en Irak, los escándalos políticos y el funcionamiento de los servicios públicos. «El laborismo necesita una buena paliza. Son demasiado orgullosos, están adentro desde hace mucho tiempo y creen que no pueden hacer nada mal», dijo John Fraser, de 71 años, quien conduce un centro comunitario cristiano en la ciudad escocesa de Aberdeen, en el Norte.

    Una derrota en las elecciones sería una despedida amarga a Tony Blair, el primer ministro del Partido Laborista que más tiempo se ha desempeñado en el cargo, y quien se anunciará la semana próxima que dejará el puesto en julio.

  • Independentistas

    Los sondeos sugerían que el Partido Nacionalista Escocés (SNP), que quiere la independencia de Gran Bretaña, podría desplazar al laborismo como la principal formación en el Parlamento regional, poniendo fin a 50 años de predominio del Partido Laborista en Escocia. Esto podría permitir al líder del SNP, Alex Salmond, gobernar en una coalición en Escocia y poner en práctica su plan de un referendo sobre la independencia en 2010.

    Una encuesta a 1.137 votantes de Escocia, de la agencia de investigación de mercado YouGov, mostró que el partido de Salmond obtendría 45 escaños en el Parlamento, convirtiéndolo en la mayor agrupación, por sobre el laborismo, con 39, pero anoche esto no estaba confirmado.

    El laborismo respalda la unión de 300 años de antigüedad entre las coronas de Inglaterra y Escocia, y esperaba distender los llamamientos a la independencia cuando en 1999 estableció el Parlamento de Edimburgo, con poderes limitados sobre asuntos locales.

    Un gran avance del SNP dejaría al ministro de Finanzas, Gordon Brown, un escocés de 56 años que parece el candidato seguro para suceder a Blair como primer ministro, con el dolor de cabeza de cómo manejar las relaciones con el Ejecutivo de Escocia.
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