15 de octubre 2006 - 00:00

Corea del Sur pidió cumplir sanciones tras "imperdonable" prueba nuclear de Corea del Norte

Corea del Sur expresó su satisfacción el domingo por las sanciones infligidas por la ONU contra su vecino del Norte tras su "imperdonable" prueba nuclear del 9 de octubre, y exhortó al gobierno norcoreano a volver a la mesa de negociaciones.

"El gobierno apoya la resolución y tomará las medidas apropiadas" para ponerla en práctica, indicó un portavoz de Relaciones Exteriores, Choo Kyu-go, citado por la agencia Yonhap.

En un comunicado, el ministerio prometió que aplicará la resolución "con sinceridad", e hizo un llamado a su vecino del norte a "tomar nota de la firmeza de la comunidad internacional a través de la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, a aceptar sus demandas, renunciar a sus armas y programas nucleares y a reintegrarse al Tratado de No Proliferación (de armas nucleares)", que abandonó en 2003.

Seúl exhortó igualmente a Pyongyang a volver a las negociaciones a seis que
buscan desde hace tres años convencerla de renunciar a su programa nuclear militar. Corea del Norte boicotea estas negociaciones desde noviembre de 2005.

"El gobierno va a cooperar estrechamente con la ONU y se esforzará en tratar este incidente (el ensayo nuclear del 9 de octubre) con sangre fría y de forma determinada", declaró por su lado la primera ministra surcoreana, Han Myeong-sook.

"Corea del Norte debe asumir todas las consecuencias de esta prueba nuclear", agregó, y calificó el gesto del vecino del norte como "un acto imperdonable y provocador que amenaza la estabilidad entre el norte y el sur asiáticos y del orden mundial".

La resolución 1718, adoptada por unanimidad en el Consejo de Seguridad, prevé un embargo sobre "armas y materiales conexos", "materiales ligados a la tecnología nuclear o a la de misiles", así como sobre "productos de lujo".

El documento hace también un llamado a los Estados miembros para asegurar de manera conjunta el respeto de estos embargos, incluso "mediante la inspección de todo cargamento con destinación o en proveniencia de Corea del Norte".

Sin embargo Kim Geun-Tae, presidente del partido gobernante Uri, pidió a Seúl no tomar parte en las inspecciones de cargamentos, lo que podría según él provocar un enfrentamiento armado.

Corea del Sur es uno de los mayores proveedores de ayuda a su vecino del norte. El año pasado fue el segundo donador de comida, después de China.

Pero el principal partido de oposición y las manifestantes en las calles piden la suspensión de estas ayudas, así como de proyectos industriales conjuntos, argumentando que éstos podrían financiar el programa de armas nucleares del régimen comunista.

La decisión de la ONU llega mientras que la autenticidad del ensayo nuclear norcoreano comienza a confirmarse, tras la identificación de partículas radioactivas en la atmósfera cerca del sitio donde Pyongyang afirma haber llevado a cabo su prueba el 9 de octubre.

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