Corea del Sur pidió cumplir sanciones tras "imperdonable" prueba nuclear de Corea del Norte
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buscan desde hace tres años convencerla de renunciar a su programa nuclear militar. Corea del Norte boicotea estas negociaciones desde noviembre de 2005.
La resolución 1718, adoptada por unanimidad en el Consejo de Seguridad, prevé un embargo sobre "armas y materiales conexos", "materiales ligados a la tecnología nuclear o a la de misiles", así como sobre "productos de lujo".
El documento hace también un llamado a los Estados miembros para asegurar de manera conjunta el respeto de estos embargos, incluso "mediante la inspección de todo cargamento con destinación o en proveniencia de Corea del Norte".
Sin embargo Kim Geun-Tae, presidente del partido gobernante Uri, pidió a Seúl no tomar parte en las inspecciones de cargamentos, lo que podría según él provocar un enfrentamiento armado.
Corea del Sur es uno de los mayores proveedores de ayuda a su vecino del norte. El año pasado fue el segundo donador de comida, después de China.
Pero el principal partido de oposición y las manifestantes en las calles piden la suspensión de estas ayudas, así como de proyectos industriales conjuntos, argumentando que éstos podrían financiar el programa de armas nucleares del régimen comunista.
La decisión de la ONU llega mientras que la autenticidad del ensayo nuclear norcoreano comienza a confirmarse, tras la identificación de partículas radioactivas en la atmósfera cerca del sitio donde Pyongyang afirma haber llevado a cabo su prueba el 9 de octubre.




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