13 de agosto 2010 - 17:25

Crece el malestar entre diplomáticos israelíes y el gobierno por envío de "rompehuelgas"

El ambiente es cada vez más pesado contra los "traidores" del Mossad, los agentes del servicio secreto que no participan de la huelga que los diplomáticos israelíes realizan en las embajadas de todo el mundo.

La advertencia fue lanzada -en términos poco diplomáticos- por uno de los dirigentes sindicales que representan al personal del ministerio de Relaciones Exteriores, que desde junio llevan adelante una huelga por reclamos salariales, amenazada por la disposición de los "007" a ayudar al gobierno.

Hanan Goder, representante de los huelguistas, acusó al primer ministro, Benjamin Netanyahu, de haber utilizado a los espías para suplantar a los empleados en huelga, y criticó a los agentes del Mossad que amenazan el derecho de los trabajadores a reclamar.

Goder advirtió que si esta situación continúa la represalia puede ser el congelamiento de toda colaboración con los agentes secretos que operan fuera de Israel.

El eje de la disputa es un pedido de aumento de salarios, congelados hace ya mucho tiempo, y que sufrieron una gran pérdida en su poder de compra.

La protesta, que comenzó hace dos meses, incluye acciones originales: en una ocasión, decenas de diplomáticos israelíes se presentaron en sus oficinas vestidos en forma impropia para lo que es más convencional, con vaqueros y sandalias.

Para justificar la irritación de sus colegas, Goder puso como ejemplo el caso de una visita, absolutamente normal, de Netanyahu a Grecia, programada para el lunes, y organizada por el Mossad por cuenta del gabinete del primer ministro.

Es una práctica nada habitual, planificada para eludir el efecto de la huelga, se quejó el dirigente sindical, que agregó que los agentes de inteligencia no deberían permitir ser utilizados de ese modo.

"Es inadmisible -dijo Goder a la radio pública- que el primer ministro se sirva de este organismo, estrictamente encargado de ocuparse de cuestiones de seguridad, para evadir una disputa".

La represalia de los diplomáticos, advirtió, puede ser a través de iniciativas sin precedentes, como la interrupción de "cualquier forma de cooperación" con los servicios secretos en el exterior, "salvo en casos de vida o muerte".

Se trata de una preocupación más, de las muchas que el Mossad le causó a Netanyahu, que aún debe manejar el caso de los agentes acusados de haber asesinado al dirigente de Hamas Mahmud al-Mabhuh, que en enero apareció muerto en un hotel de Dubai.

A esto se suma la suerte del agente Uri Brodsky, liberado bajo fianza en Alemania, luego de haber sido extraditado desde Polonia.

Brodsky está acusado de haber utilizado un pasaporte alemán que luego usó uno de los miembros del comando que asesinó a al-Mabhuh en los Emiratos.

Dejá tu comentario

Te puede interesar