31 de octubre 2003 - 00:00

Crece escándalo en Rusia con petrolera

Crece escándalo en Rusia con petrolera
Moscú (AFP, ASN) - La avanzada del gobierno y la Justicia rusos contra el principal grupo petrolero del país, Yukos, cuyo presidente fue arrestado el sábado pasado por supuesto fraude fiscal, prosiguió ayer con el embargo de 53% de las acciones de la compañía y el despido del jefe de la administración y tercero en la jerarquía de gobierno, Alexander Voloshin, cuya postura era favorable a la empresa.

El protocolo del embargo indica que las acciones decomisadas «pertenecen de hecho» al presidente de Yukos, Mijail Jodorkovski, y a sus asociados, indicó una fuente bancaria en Moscú.

La confiscación de las acciones mayoritarias en una de las principales empresas privadas de Rusia es, al parecer, la primera tras el derrumbe de la ex Unión Soviética, en 1991, y constituiría, según analistas, la señal de una expropiación del magnate, que a los 40 años tiene una fortuna estimada por la revista «Forbes» en unos 8.000 millones de dólares.


El presidente de Yukos fue arrestado el sábado en un espectacular operativo en el aeropuerto de la ciudad siberiana de Novosibirsk, desde donde fue trasladado a una cárcel de Moscú para ser interrogado.

Según la Justicia, el embargo concierne a más de 1.000 millones de títulos, equivalentes a 53% del capital de la petrolera. La empresa precisó que las acciones no podían ser vendidas, pero podían permitir ejercer un derecho de voto para las decisiones del grupo.


Los títulos de Yukos cayeron ayer 14% en la Bolsa de Moscú, a 10,40 dólares, tras el anuncio de que la Justicia había decomisado las acciones.

La detención de Jodorkovski, que financia a partidos opositores en la campaña electoral para los comicios parlamentarios de diciembre y los presidenciales de marzo próximo, fue denunciada por la oposición como una ofensiva del Kremlin para mantener a los «oligarcas» fuera de los círculos de la política. Según la oposición liberal, el objetivo final sería cuestionar todo el proceso de privatizaciones de la década pasada.


Las autoridades dijeron que el arresto del magnate se debió a que éste ignoró un llamado a declarar en una investigación sobre supuestos incumplimientos fiscales y apropiación ilícita de propiedades del Estado por parte de ejecutivos de Yukos, lo que la firma rechaza.

El lunes, tras el arresto del «oligarca», la Bolsa de Moscú se desplomó, por el miedo de que su detención provocara una fuga de capitales.

El magnate fue el artífice de una de las mayores fusiones empresariales de la Rusia poscomunista, al adquirir recientemente 72% de las acciones de la compañía Sbneft.

Otros dos ejecutivos de la petrolera tienen deudas pendientes con la Justicia, incluyendo el jefe de finanzas del grupo,
Platon Lebedev, actualmente en prisión a la espera de un juicio por fraude a una compañía estatal en 1994.

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